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EL CÁNCER DE MAMA Y LAS INTERVENCIONES DE ENFERMERÍA, NPunto Volumen VII. Número 71. Febrero 2024


EL CÁNCER DE MAMA Y LAS INTERVENCIONES DE ENFERMERÍA

Giménez Tornero, Mercedes Graduada en Enfermería por la Universidad de Castilla-La Mancha.


BREAST CANCER AND NURSING INTERVENTIONS


RESUMEN

Introducción:  El cáncer es una de las primeras causas de muerte a nivel mundial. Consiste en un crecimiento de células de manera anormal que puede afectar a tejidos cercanos y malignizarlos. Los síntomas que aparecen en las pacientes afectadas son: piel de naranja, asimetría de los pechos, secreción en el pezón, retracción del pezón, bulto en la mama o bulto en la axila, entre otros. Para diagnosticarlo, es necesario realizar pruebas como una mamografía, ecografía o PAAF en algunos casos. El tratamiento farmacológico que a día de hoy existe, es la quimioterapia o radioterapia en función del estadio y la expansión que el tumor presente.  Además, existe también, el tratamiento quirúrgico para la extirpación del tumor o de la mama.

Objetivo: Determinar que intervención es más efectiva para la eliminación total del cáncer de mama.

Metodología: Realizamos una búsqueda bibliográfica de documentos científicos encontrados en las bases de datos de Pubmed, Cochrane, Dialnet y Google Scholar; publicados en inglés y español en un periodo de tiempo de 2017-2023, que cumplan con los objetivos y criterios de inclusión y exclusión planteados.

Resultados:  La quimioterapia es un factor muy importante durante el tratamiento del tumor, generará efectos secundarios que serán apaliados con la actividad física, produciendo un aumento de calidad de vida en estos pacientes. Además, existe un tratamiento quirúrgico que consiste en realizar mastectomía o cirugía tradicional. Y, veremos también la importancia del papel de enfermería a lo largo de la enfermedad. 

Conclusiones: La quimioterapia ayuda con la reducción del tumor, junto con la radioterapia, pero esto conlleva, la presencia de efectos secundarios, como son vómitos, fatiga, perdida del cabello, insomnio o linfedema entre otros. La actividad física es un buen factor para la mejoría de los efectos secundarios. A su vez, existe una controversia sobre que tratamiento sería el indicado para la finalización de la enfermedad. También haremos hincapié en la figura de la enfermera durante este proceso.

Palabras claves: Cáncer, mama, mastectomía, cirugía, tumor, quimioterapia, actividad física, intervención de enfermería.

 

ABSTRACT

Introduction: Cancer is one of the leading causes of death worldwide. It consists of an abnormal growth of cells that can affect nearby tissues and malignant them. The symptoms that appear in affected patients are: orange peel, asymmetry of the breasts, discharge in the nipple, retraction of the nipple, lump in the breast or lump in the armpit, among others. To diagnose it, it is necessary to perform tests such as a mammogram, ultrasound or PAAF in some cases. The pharmacological treatment that exists today is chemotherapy or radiotherapy depending on the stage and expansion of the tumor.  In addition, there is also surgical treatment for the removal of the tumor or breast.

Objective: Determine which intervention is most effective for the total elimination of breast cancer.

Method: We carry out a bibliographic search of scientific documents found in databases such as Pubmed, Cochrane, Dialnet and Google Scholar published in English and Spanish in 2020-2021, which meet the objectives and inclusion and exclusion criteria raised.

Results: Chemotherapy is a very important factor during the treatment of the tumor, it will generate side effects that will be associated with physical activity, producing an increase in quality of life in these patients. In addition, there is a surgical treatment that consists of performing mastectomy or traditional surgery. And, we will also see the importance of the role of nursing throughout the disease.

Conclusions: Chemotherapy helps with tumor reduction, along with radiotherapy, but this entails the presence of side effects, such as vomiting, fatigue, hair loss, insomnia or lymphedema among others. Physical activity is a good factor for improving side effects. In turn, there is controversy about what treatment would be indicated for the end of the disease. We will also emphasize the figure of the nurse during this process.

Key words: Cancer, breast, mastectomy, surgery, tumor, chemotherapy, physical activity, nursing intervention.

 
INTRODUCCIÓN

El cáncer es una de las primeras causas de muerte a nivel mundial. Un tumor es un crecimiento indiscriminado de un conjunto de células en un lugar determinado del cuerpo, que puede dar lugar a que estas células se malignifiquen proliferando o invadiendo los tejidos contiguos y adyacentes, provocando así la aparición de la enfermedad. También existe la posibilidad de que se produzca el crecimiento de células de los tumores benignos en un órgano de forma local, sin diseminarse por invasión o metástasis. Para ello, podemos destacar los diferentes tipos de proliferación celular, que son: hiperplasia: aumento de tamaño de un tejido por división celular excesiva, siendo el número de células mayor, pero con el mismo orden y estructura. Por un lado, hipertrofia que consiste en el aumento de tamaño celular, pero sin modificar el número, la estructura y el orden. Por otro lado, metaplasia produciendo una transformación de una célula madura en otra, modificando a las células madres. A su vez anaplasia que consiste en el crecimiento de células indiferenciadas desorganizadas y con tendencia a malignizarse. Y, por último, neoplasia que da lugar a un crecimiento descontrolado sin tener ningún estímulo. Se caracterizan por perder la similitud con el resto de células originarias, por un crecimiento muy rápido, por tener la capacidad de infiltrar y destruir tejidos vecinos, por recurrir con frecuencia tras su extirpación y por tener capacidad de producir efectos sistémicos como puede ser anemia o debilidad general, además, destruye tejidos y produce la muerte (JJ. WANG, 2018).  

Desde el punto de vista epidemiológico, más de 11 millones de personas han sido diagnosticadas de esta enfermedad.  La incidencia de cáncer en España es bastante alta ya que, con la pandemia, el diagnóstico de cáncer ha aumentado más de lo esperado, por no haber podido realizar un buen diagnóstico a tiempo (J Timar, 2020). El cáncer de mamá, en 2020, fue un 12,5% en España, mientras que la prevalencia fue de 17,5%. En 2022, se diagnosticaron 34.750 mujeres con cáncer de mama, según el informe de Cáncer en España de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), existen 25 millones de personas en el mundo que han sobrevivido al cáncer. Sin embargo, la mortalidad a nivel mundial, es de 9,9 millones según los datos proporcionados por la SEOM y la International Agency for Research on Cancer (IARC). Se prevé que se produzca un aumento de mortalidad en los próximos años, siendo 16 millones las personas fallecidas por el cáncer.  

Los tumores han sido la segunda causa de muerte en España con un porcentaje de un 22,8% según el INE. En hombres ha sido la primera causa de muerte, mientras que, en las mujeres, los tumores ha sido la segunda causa de muerte. En las mujeres, el cáncer de mama fue el tumor responsable de una mayor mortalidad, seguida del cáncer de pulmón, colon y páncreas.  Es necesario tener en cuenta que la mortalidad podría reducirse con los nuevos avances terapéuticos.

SEOM. Evolución temporal de la mortalidad estandarizada por distintos tumores en España, por sexos. [Internet]. 2022. Disponible en: https://seom.org.

La supervivencia en las mujeres que padecían cáncer de mama, fue del 86%, mientras que la de pulmón fue de tan solo un 16%. En España, se estima que se ha duplicado la supervivencia y es probable, aunque de manera más lenta, que continúe aumentando en los próximos años.

Por ello, es muy importante conocer la etiología que provocaría la formación de los tumores. Para ello, vamos a enumerar brevemente los factores que intervienen en el desarrollo de la enfermedad (REDECAN, 2022).

  1. Factores genéticos, herencia y edad. Las alteraciones cromosómicas y el cáncer están íntimamente relacionados. En algunos trastornos hereditarios, los cromosomas tienen una fragilidad intrínseca que provoca un elevado riesgo de cáncer.  Otro factor de riesgo genético de padecer un cáncer de mamá o de ovario es tener la mutación en el gen BRCA1 y en el BRCA2. Estos genes producen proteínas supresoras de tumores, ayudando a reparar el ADN dañado y asegurando la estabilidad genética celular. Si se produce una alteración en el ADN o no hay una reparación adecuada, aumenta la probabilidad de derivar en un cáncer (L. Gómez, 2017).
  2. Alteraciones hormonales. La alteración de la concentración hormonal se relaciona con la aparición de diferentes tumores. Dichas alteraciones pueden ser intrínsecas o extrínsecas, producidas por fármacos como los estrógenos (J.P. Bates, 2018).
  3. Agentes químicos. Exposiciones a alquitrán, cloruro de vinilo, arsénico, asbesto, benceno, amianto o radón. También partículas de dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno y ozono, que se encuentran presentes en el aire y el agua.
  4. Agentes físicos: radiaciones e irritación crónica. Podemos clasificar las radiaciones teniendo en cuenta su espectro electromagnético, no ionizantes o ionizantes y según su naturaleza pueden ser naturales o artificiales.

Para ello, es necesario conocer en primer lugar la diferencia que existe entre radiaciones ionizantes y no ionizantes es la energía que trasmiten. La energía ionizante puede producir daños irreversibles en los tejidos, mientras que la energía no ionizante puede tener efectos nocivos, dependiendo de la frecuencia y cantidad de energía percibida.

El daño que puede provocar la radiación en órganos y tejidos depende de la dosis absorbida o recibida. Los efectos que pueden provocar son somáticos o genéticos. Entendemos radiaciones ionizantes a los rayos X, gamma, radiación alfa y beta, muy relacionadas con el cáncer tiroideo y leucemias. Sin embargo, las radiaciones no ionizantes serían ultravioletas, infrarrojas, electromagnéticas como la televisión o el microondas.

  1. Estilo de vida o factores ambientales: Se podría decir que de todos los factores que estamos nombrando, este es el más importante de todos. El 40% de los canceres se deben a la acción de agentes externos que van a actuar de tal forma, que provocarán alteraciones en las células (VA. Quintana, 2018).
  • El tabaco: Principal causa prevenible de pérdida de salud y muerte prematura en España. Es responsable de hasta un 33% de cánceres en el mundo y de un 22% de muertes. Es un agente cancerígeno en personas expuestas.
  • El alcohol: Las bebidas alcohólicas, el etanol y todas las sustancias relacionadas con bebidas alcohólicas, han sido clasificadas como carcinogénicas para los seres humanos, siendo dosis-dependiente. En España se considera el 13er puesto en tumores asociados al alcohol, siendo un 4,4% los tumores provocados por el consumo directo de alcohol, según datos de la OMS.
  • La dieta: Dentro de los alimentos protectores se incluyen los alimentos ricos en fibra, vitaminas, minerales y dietas hipocalóricas. Los alimentos potencialmente cancerígenos son las grasas animales, alimentos ahumados y alimentos cocinados en barbacoa, se debe a la formación de hidrocarburos por la combustión.
  • El ejercicio físico: Los niveles de inactividad física causan un 9% de los casos de cáncer de mama y un 10% de cáncer de colón en Europa. Realizar minutos de actividad física moderada a la semana puede reducir el riesgo de padecer cáncer.
  • Exposición solar excesiva: La sobreexposición a la radiación solar ultravioleta está íntimamente relacionada con la aparición de cáncer de piel.  
  1. Infecciones y virus: Existen varios virus que están ligados a la aparición del cáncer como puede ser la hepatitis B provocando un hepatocarcinoma o el virus del papiloma humano relacionado con el cáncer de cérvix, entre otros. El VIH aumenta la incidencia de cáncer mediante inmunosupresión, potenciando así la acción carcinógena de otros virus. Existe variabilidad en el impacto de las infecciones, en los que llegan a ser responsables de un 25% de los tumores.
  2. Iatrogénicos: Citotóxicos, tratamiento hormonal sustitutivo, inmunosupresores o estrógenos.

Antes de conocer los medios diagnósticos que existen para confirmar que nuestro paciente padece cáncer, es necesario conocer la clasificación y nomenclatura de los tumores. En función de la célula y del tejido de origen podemos hablar de tumores benignos cuando usemos el sufijo “-oma”, mientras que los tumores malignos llevarán los sufijos “-sarcoma”, “-carcinoma” o “-blastoma”. 

Los sarcomas, proceden del tejido conectivo, por ejemplo, los osteosarcomas (en los huesos) o los condrosarcomas en los cartílagos. Los carcinomas, proceden de tejidos epiteliales, es decir, la piel o los epitelios de revestimiento. Luego tendríamos los blastomas, que proceden de células embrionarias de un órgano o tejido. Dentro de este apartado, incluiríamos las afecciones hematológicas que no presentan ninguno de los sufijos anteriores, sino que tienen nombre propio como son las leucemias, linfomas o mielomas.

Después, según la función de su extensión podemos usar el sistema de clasificación TNM o de estadios tumorales fue creado por la International Union Against Cancer (IUAC) y la American Joint Comité for Cancer Staging and End Stage Reporting (AJCCS).

Por lo tanto, la T nos indica extensión del tumor primario, tanto en tamaño como la penetración e invasión de estructuras vecinas. Se jerarquizan en orden creciente de subíndices (Rodriguez, 2018):

  • T0: No hay evidencia de tumor primario.
  • T1-4: A mayor subíndice, mayor tamaño.
  • Tx: No puede valorarse.
  • TIS: In situ.

La N nos indica la afectación de los ganglios linfáticos regionales, clasificándose en:

  • N0: No hay afectación de ganglios linfáticos.
  • N1-3: En orden creciente, la extensión y localización de las adenopatías.
  • Nx: No se puede evaluar clínicamente.

Y, por último, la M apunta si existe metástasis o no, clasificándose en:

  • M0: No hay evidencia de metástasis a distancia.
  • M1: Se demuestra la evidencia de metástasis.
  • Mx: No se puede evaluar.

También tenemos que conocer el grado de diferenciación, ya que marca el pronóstico del tumor. Por lo que, a menor diferenciación, mayor malignidad, lo contrario a la clasificación de TNM. Se podrían clasificar en:

  • Gx: No se puede valorar el grado o grado indeterminado.
  • G1: Tumores bien diferenciados.
  • G2: Tumores moderadamente diferenciados.
  • G3: Tumores pobremente diferenciados.
  • G4: Tumores mal diferenciados o indiferenciados.

Para terminar con la clasificación, haremos mención a los estadios clínicos en los que se puede desarrollar la enfermedad que son:

  • Estadio I: Tumor limitado con ganglios negativos.
  • Estadio II: Tumor extendido a los ganglios regionales.
  • Estadio III: Tumor extendido a ganglios regionales y a los tejidos conectivos.
  • Estadio IV: Tumor con metástasis a distancia.

Elaboración propia.

Con estos datos, podemos decir que el pronóstico de una persona diagnosticada de cáncer dependerá de la localización del tumor, tipo histológico y grado de diferenciación, extensión, edad del paciente y estado funcional del paciente.

Actualmente, el diagnóstico para saber si nuestro paciente padece cáncer, se realiza a través de cribados como es el caso del cáncer de cérvix en el que se procede a hacer una citología, más conocida como test de Papanicolaou o la citología de la triple toma donde se extraen tres muestras: primero la muestra del fono del saco vaginal, segundo la muestra de ectocérvix y tercero la toma de endocérvix. Este tipo de toma permite hacer el test del virus del papiloma humano (VPH) que mide la presencia o no del virus. Para ello, debemos evitar el uso de tampones, espumas anticonceptivas o cremas que puedan alterar la muestra. También evitar mantener relaciones sexuales 48 horas antes de la citología, el uso de lubricantes y/o si existe sangrado menstrual o anormal, es necesario notificarlo antes de realizar la prueba para evitar que se produzcan falsos positivos. La población objetivo es en mujeres con edades entre los 25 y 65 años. Las edades comprendidas entre los 25 y 34 años, deberán realizarse una citología cada tres años y las mujeres que tengan entre 35 y 65 años, se considerarán de alto riesgo, por lo que, si la prueba es negativa, se repetirá a los 5 años, pero si la prueba es positiva, deberán acudir al ginecólogo para repetir la citología al año siguiente.

El diagnóstico del cáncer de mama, también viene derivado por varias pruebas de screening entre ellas, la mamografía, en la que la población diana son las mujeres de 50 a 69 años con una periodicidad de dos años. Se realizan dos proyecciones una céfalo- caudal y otra oblicuo-medio-lateral. Además, tenemos otra prueba que es la exploración clínica anual, que debe hacerse una vez al año por personal cualificado y una vez al mes la autoexploración mamaria a partir de los 25 años en el periodo postmenstrual siguiendo estos pasos (Vela, 2018):

  1. Elegir una habitación con buena iluminación y temperatura.
  2. Desnudarse de cintura para arriba frente a un espejo.
  3. Con los brazos colgando a los lados del cuerpo, observar si ambos senos tienen un aspecto y tamaño habituales.
  4. Colocar las manos por detrás de la cabeza y observe los pezones. Es muy importante fijarse en si sobresalen o si hay secreción de líquido claro, lechoso o sanguinolento.
  5. Después, estirar bien los brazos hacia arriba para poder ver alguna diferencia de tamaño o algún bulto o prominencia en las axilas. Este paso es bueno realizarlo de frente y de perfil. 
  6. Cuando terminamos el paso anterior, colocamos las manos en la cintura, tensando los músculos pectorales comprobando que no exista ninguna irregularidad en la piel o abultamiento.
  7. Acuéstese sobre una superficie plana, ponga una toalla doblada debajo del hombro, coloque el brazo del mismo lado detrás de la cabeza y apoye la cabeza en la almohada. Palpar con las yemas de los dedos presionando suavemente el seno con movimiento circulares, iniciándolos desde la zona más alejada del pezón en ambos senos.
  8. Finalmente, tocar las axilas y verificar si existen protuberancias.

Por un lado, existen otras pruebas como es la ecografía siendo más eficaz en mujeres jóvenes porque presentan mayor densidad del tejido mamario. Por otro lado, la punción aspiración con aguja fina (PAAF) se realizará cuando existe una sospecha de patología mamaria junto con un estudio citológico. Por último, es la biopsia, la prueba encargada de darnos el diagnóstico definitivo de cáncer de mama (A.M. Rocha García, 2019).

El cáncer de colón, también es confirmado mediante una prueba de sangre oculta en heces, cuya población diana son hombres y mujeres de 50 a 69 años, cada dos años. En esta prueba, deben recoger las heces, sin que estén mezcladas con la orina, ya que podría invalidar la prueba y mediante una torunda que después se introducirá en un medio con líquido para mantener la muestra, dejándola siempre dentro del frigorífico hasta que se lo entregue a su enfermera en la consulta del centro de salud.

El cuadro clínico de esta enfermedad oscila según el tipo de cáncer que nuestro paciente padezca, pero, en este caso nos centraremos en el cáncer de mama, aunque anteriormente hayamos nombrado el ejemplo de cáncer de colón. El cáncer de mama adopta inicialmente tres formas por orden de frecuencia que son: tumoración (masa palpable, generalmente firme, con bordes irregulares y en ocasiones fija a estructuras vecinas (piel o fascia)), secreción por pezón (telorragia) y lesión eccematosa en areola – pezón. El resto de síntomas pueden verse en estadios más avanzados como la retracción del pezón, ulceración, edema, inflamación y aspecto de piel de naranja entre otros (A. MAffuz-Aziz, 2017).

Autor desconocido. Senales de cáncer de mama – SEO POSITIVO. [Internet]. 2021. Disponible en: https://seopositivo.net

Para conocer la gravedad del cáncer de mamá es necesario saber qué tipo de carcinoma presenta nuestra paciente. Para ello, los vamos a enumerar a continuación (T.A Moo, 2018):

  1. Cáncer de mama - Tipos y Etapas del cancer mamario Carcinoma ductal: Es el más común. Se origina en las células que recubren los conductos mamarios.
  2. Carcinoma ductal in situ: Las células cancerosas anormales se encuentran únicamente en el epitelio de los conductos mamarios sin extenderse a otros tejidos.      
  3. Carcinoma ductal infiltrante: Las células cancerosas anormales traspasan la barrera natural del ducto, penetran a través de la pared y crecen en el tejido adiposo. Representa el 80% de cánceres infiltrantes de mama. Este tipo puede tener la capacidad de propagarse y hacer metástasis, siendo las más frecuentes las de pulmón, hígado, hueso y cerebro.

Youniss F. Multi - modality molecular imaging of adoptive immune cell therapy in breast cancer. [Internet]. 2014. Disponible en: https://www.semanticscholar.org.

  1. Lobular breast cancer, labeled diagram. poster | Zazzle.com Carcinoma lobulillar: Las células cancerosas se originan en los lóbulos o lobulillos mamarios.
  2. Carcinoma lobulillar in situ: Las células cancerosas se encuentran únicamente en los lóbulos de las mamas.
  3. Carcinoma lobulillar infiltrante: Sigue el mismo mecanismo invasor que el carcinoma ductal, pero este desde los lobulillos de las mamas.

Medical A. Lobular breast cáncer. [Internet]. 2017. Disponible en: Zazzle ES

  1. Carcinoma inflamatorio de mama: La mama se encuentra caliente y enrojecida, como si estuviese inflamada ya que las células tumorales bloquean los vasos linfáticos.
  2. Enfermedad de Paget: Consiste en la afectación de la piel del pezón y/o areola, asociado o no a un carcinoma subyacente intraductal “in situ” o invasivo.

En cuanto al tratamiento del cáncer de mama hablamos de la cirugía, tiende a ser conservadora para obtener el mayor grado de supervivencia con el menor grado de mutación, por lo que podemos distinguir:

  • Cirugía conservadora también llamada mastectomía parcial (segmentaria): Consiste en buscar la misma eficacia de la cirugía total, pero con un mejor resultado estético siendo menos mutilante y clasificándose en:
    • Tumorectomía: Exéresis del tumor con un margen de 0,5 a 1 centímetro.
    • Segmentectomía: Igual que la anterior, pero con un margen de 2 centímetros como mínimo.
    • Cudrantectomía: Extirpación del cuadrante de la mama donde se localiza el tumor.
  • Mastectomía: Que se divide en (RC. Tait, 2018):
    • Mastectomía simple o total: Se extirpa todo el seno, incluyendo pezón y areola, pero no se extirpan los ganglios linfáticos axilares ni el tejido muscular subyacente.
    • Mastectomía subcutánea: Se extirpa toda la glándula mamaria, pero se deja el pezón y la areola.
    • Mastectomía radical: Extirpación de la mama, de los músculos pectorales y de los ganglios linfáticos axilares.
    • Mastectomía radical modificada: Extirpación de toda la mama y de la mayoría de los ganglios linfáticos axilares, conservando los músculos pectorales. Hoy en día, es la técnica más empleada.

A parte de la cirugía, existen otros tratamientos como la quimioterapia que el principal tratamiento coadyuvante. La radioterapia, por ejemplo, se usa para estabilizar la enfermedad en el lecho tumoral en casos de cirugía conservadora. Y, por último, la hormonoterapia que tratan el cáncer de mama cuando tiene receptores de hormonas positivos, considerando un tratamiento sistémico por las hormonas circulan por el cuerpo. Es útil en el manejo del cáncer de mama metastásico. Los fármacos más usados son: los moduladores selectivos de los receptores del estrógeno, inhibidores de la aromatasa y antagonistas del receptor del estrógeno.

El cuidado de pacientes con cáncer de mama es preoperatorio mujeres que se enfrenten a una mastectomía, en el que es necesario dar una información precisa de todo el proceso, así como de la recuperación y dar un apoyo psicológico importante. Se le explicarán los ejercicios que debe realizar de forma temprana para la mejor recuperación. Después tenemos los cuidados postquirúrgicos, que incluye los controles normales postquirúrgicos, centrando nuestra atención principalmente en la forma de colocar el brazo. El brazo se colocará mediante el uso de almohadas, elevando el miembro de tal forma que se quede la articulación de la mano en un plano superior a la del codo y ésta en un plano superior a la del hombro, para evitar la aparición de linfedema.

El mismo día de la intervención o al día siguiente, es necesario estimular a la paciente para que haga ejercicios de recuperación del brazo y siempre indicarle que no puede dormir ni acostarse del lado operado.

Si aparece linfedema, el personal de enfermería se encarga de dar una serie de recomendaciones que son las siguientes:

  • Manicura con lima de cartón evitando cortar las cutículas.
  • Usar guantes para manipular cuchillos, tijeras, fregar o lavar.
  • Desinfectar cualquier lesión con agua, jabón y antiséptico.
  • Usar la mano contralateral para abrir sobres o paquetes.
  • Evitar extracciones venosas o inyecciones intramusculares o subcutáneas en el brazo con linfedema.
  • Evitar ropa excesivamente ajustada.
  • No usar cuchillas para el rasurado de las axilas.
  • Evitar cargar peso del brazo operado.
  • No tomar tensión arterial en el brazo con linfedema.      
  • Evitar reloj o anillos en la extremidad afectada.
  • Evitar tomar el sol en exceso.
  • Evitar cambios de temperatura bruscos.
  • Medir la circunferencia del brazo unos 12 centímetros por encima y por debajo del codo y si aumenta, consultar con el médico.
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