Revistas / NPunto Volumen II. Número 14. Mayo 2019 / Donación Y Trasplante De Anejos Fetales

Donación Y Trasplante De Anejos Fetales


 

Alba María Albuerne Canal.

Graduada en Enfermería por la Universidad de Oviedo.

Enfermera Especialista en Enfermería Obstétrico-Ginecológica (Matrona) por la Unidad docente de Matronas del País Vasco.

 

 

1. ORIGEN EMBRIOLÓGICO DE LOS ANEJOS FETALES.

  • Membranas

El desarrollo de la placenta y las membranas comienza con la implantación del blastocisto, compuesto por una masa de células interna, la cavidad blastocística y una masa de células externa (que se diferenciará en dos capas: el citotrofoblasto o capa interna y sincitiotrofoblasto o capa externa). Posteriormente, la masa celular interna se divide en dos capas: el epiblasto o ectodermo embrionario y el hipoblasto o endodermo extraembrionario.

A partir del epiblasto o ectodermo embrionario se origina el epitelio amniótico, de forma que las células del epiblasto proliferan y se reordenan permitiendo la aparición de la cavidad pro-amniótica. Posteriormente se produce un incremento del número de células, adquiriendo forma cuboide en la zona que se encuentra en contacto con el citotrofoblasto y cilíndrica en contacto con el hipoblasto. La cavidad aumenta de tamaño y se forma la cavidad amniótica definitiva. De esta forma, las células ectodérmicas que miran hacia el citotrofoblasto contituyen el epitelio amniótico. En contacto con estas células ectodérmicas se encuentran células mesodérmicas, aunque no se conoce cuál es el origen de estas. Las células mesodérmicas dan lugar al mesodermo amniótico y coriónico, en cuyo lecho se encuentran las células estromales o mesenquimales1,2.

  • Cordón umbilical y vasos sanguíneos

El embrión se encuentra unido al citotrofoblasto por medio del pedículo de fijación, cuyo origen es el mesodermo. A su vez, el saco vitelino emite una prolongación hacia el pedículo de fijación denominada alantoides, de origen endodérmico, que se embebe en su interior. Posteriormente comienzan a desarrollarse los vasos sanguíneos en el espesor del alantoides, lo que dará lugar a los futuros vasos sanguíneos fetales. Con el plegamiento embrionario, el pedículo de fijación que inicialmente se ubicaba en el extremo caudal se desplaza a la posición ventral, quedando posterior al pedículo del saco vitelino. Posteriormente estas estructuras se fusionan para dar lugar al cordón umbilical. El amnios constituirá la cubierta externa del cordón umbilical, en el que quedan incluidos el saco vitelino y el alantoides3.

Hay dos teorías que tratan de explicar la presencia de células madre mesenquimales en el cordón umbilical: una de ellas propone que su presencia se debe a las migraciones celulares de estas que tiene lugar durante el desarrollo fetal, momento en el que algunas células se quedarían atrapadas en el cordón umbilical. Otra teoría propone que estas células tienen origen en el mesénquima que da lugar a la matriz del cordón umbilica1,4.

 

 

2. HISTOLOGÍA Y ANATOMÍA DE LOS ANEJOS FETALES MADUROS

  • Membranas

La membrana amniótica es un tejido delgado, semitransparente que carece de vasos sanguíneos y que posee dos caras: una estromal (adherente) y otra epitelial. Histológicamente distinguimos en ella 3 capas 1,5,6,7,8:

  • Capa epitelial: Está constituida por células epiteliales de estructura cuboidal salvo en la zona que se encuentra sobre la placenta, en la que las células tienen una morfología columnar. En la superficie de estas células nos encontramos las microvellosidaes y en la zona basal encontramos que las células epiteliales emiten prolongaciones para anclarse firmemente a la membrana basal.
  • Membrana basal: Se trata de una capa que está compuesta por sustancia amorfa y fibras reticulares, entre las que se encuentran la fibronectina y colágeno, sustancias necesarias para que tenga lugar la migración, proliferación, diferenciación y adhesión celular.
  • Estroma: Dividido a su vez en 3 zonas. La lámina compacta está inmediatamente por debajo de la membrana basal, constituída por fibras, carece de células. A continuación encontramos un estrato de fibroblastos y por debajo encontramos la lámina esponjosa en contacto con el corion, rica en una matriz de mucina, hialuronato, fibronectina y colágeno
  • Matriz extracelular: En ella encontramos proteoglicanos, glucosamínglucanos que dotan a la membrana de soporte mecánico y elasticidad. Inmersa en ella se encuentran los factores de crecimiento.

Tomado de: Cunningham, Leveno, Bloom, Hauth, Rouse, Spong. Implantación embriogénesis y desarrollo placentario. En: Williams Obstetricia. 23ª ed. México: McGrawHill; 2011. 33-77.

 

  • Cordón umbilical

Macroscópicamente, el cordón umbilical está compuesto por dos arterias umbilicales, una vena umbilical y el tejido conjuntivo mucoso o gelatina de Wharton10.

  • Gelatina de Wharton: A su vez, este está compuesto por una matriz extracelular, compuesta por colágeno y proteoglicanos entre otras sustancias, y por células estromales11.
  • Células estromales: son un tipo de miofibroblastos con propiedades de células madre mesenquimales. En el cordón umbilical se pueden encontrar 4 variedades de células con capacidad proliferativa: los amnioblastos que proceden de la membrana que recubre el cordón umbilical, las células progenitoras hematopoyéticas, que proceden de la sangre de cordón umbilical, las células madre vasculares de la vena umbilical, procedentes del subendotelio y endotelio de la vena umbilical y las células madre de la gelatina de Wharton. Dentro de estas, distinguimos las células madre perivasculares, las de la zona intervascular y las de la región subamniótica11.
  • Vasos umbilicales:
    • Arteria umbilical: En ella podemos distinguir una capa muscular gruesa en la que se observan dos capas: una longitudinal interna y una circular externa12.
    • Vena umbilical: Muy similar a las arterias, su capa muscular está organizada también en dos subcapas: la longitudinal interna y la circular externa12.

 

 

Tomado de: Martín-Lacave I, San Martín MªV. Lámina 8: cordón umbilical. En: Atlas práctico de histología. 2ª ed. Madrid: Díaz de Santos; 2005.

 

 

Tomado de: Martín-Lacave I, San Martín MªV. Lámina 8: cordón umbilical. En: Atlas práctico de histología. 2ª ed. Madrid: Díaz de Santos; 2005.