FARMACOLOGÍA GENERAL

Velasco Rodríguez, Lidia Residente en formación de análisis clínicos. Hospital San Agustín, Linares.


GENERAL PHARMACOLOGY

 

RESUMEN

La farmacología es la ciencia que se va a encargar del estudio de los principios activos y sus efectos en los organismos. En este documento vamos a hablar sobre la historia de la farmacología y a desarrollar el concepto. Además, vamos a explicar los factores relacionados con los fármacos, conceptos de agonismo y antagonismo, interacciones de los receptores con los principios activos, tipos de receptores que podemos encontrarnos además de las acciones moleculares de los fármacos junto con los sistemas de transporte a nivel celular para estos. Otro punto de vista fundamental es conocer la farmacocinética y los procesos de absorción, distribución, metabolismo y eliminación implicados para la acción de los fármacos. Finalmente hablaremos sobre la posología, dosificación de los fármacos y los tipos de reacciones adversas posibles.

Palabras clave: Farmacología; fármaco; principio activo; agonistas; antagonistas; LADME; RAM; biotransformación.

 

ABSTRACT

Pharmacology is the science that will be responsible for the study of drugs and their effects on organisms. In this document we are going to talk about the history of pharmacology and develop the concept. In addition, we are going to explain the factors related to drugs, concepts of agonism and antagonism, interactions of receptors with drugs, types of receptors that we can find in addition to the molecular actions of drugs together with transport systems at the cellular level for these. Another fundamental point of view is to know the pharmacokinetics and the processes of absorption, distribution, metabolism and elimination involved in the action of drugs. Finally, we will talk about the posology, dosage of the drugs and the types of possible adverse reactions.

Keywords: Pharmacology; drug; active substance; agonists; antagonists; LADME; RAM; biotransformation.

 

INTRODUCCIÓN

FARMACOLOGÍA CONCEPTO

La farmacología es el estudio de los principios activos, los medicamentos y sus efectos sobre los procesos biológicos de los organismos vivos. Esta ciencia es una herramienta fundamental y de primera línea para la aplicación de la medicina ya que se ha gracias a estos conocimientos se pueden aplicar los tratamientos adecuados a cada patología además de la realización del seguimiento de las patologías mediante la monitorización de estos principios activos y sus efectos en el organismo, todo ello imprescindible para el fin mayor de la medicina que es el de salvar vidas. (1)

Por otro lado, el concepto de fármaco se refiere a toda sustancia química capaz de interactuar con un organismo vivo, además dicha sustancia va a ser empleada para el tratamiento, curación, prevención o diagnóstico de alguna patología o para evitar la aparición de algún proceso fisiológico no deseado. Es necesario hacer una distinción entre el concepto de fármaco y de medicamento, ya que los fármacos son la sustancia activa, es decir, el principio activo con las propiedades deseadas que en asociación o combinación con el resto de sustancias conocidas como excipientes, van a originar el medicamento.

Por ello, el medicamento será la combinación del fármaco y sus excipientes elaborado por la técnica farmacéutica y destinado a prevenir, diagnosticar, tratar, aliviar o curar enfermedades o para modificar funciones fisiológicas.

Otro concepto que es necesario diferenciar es el de especialidad farmacéutica, el matiz en este caso es la composición ya que en la especialidad farmacéutica la composición del medicamento formado por el fármaco y los excipientes está totalmente definida y la forma farmacéutica y dosificación están determinadas y acondicionado en un envase final listo para la dispensación.

Así, la farmacología es un campo multidisciplinar con un amplio espectro que abarca todos los aspectos relacionados con los fármacos. Desde el origen de los principios activos tanto de forma natural como a través de su síntesis química, la preparación y elaboración de los medicamentos en base a los principios activos, el estudio de sus propiedades terapéuticas, las acciones fisiológicas (mecanismo de acción de los fármacos, dianas terapéuticas, farmacocinética y farmacodinámica), las vías de administración (vía oral, tópica, intravenosa, etc), las indicaciones terapéuticas y por último las reacciones adversas o toxicidad implicada tanto por los fármacos como los excipientes.(2)

Para poder hablar sobre la farmacología general es importante conocer y entender bien los conceptos mencionados anteriormente. Empezando por la farmacocinética que es la ciencia que estudia la actividad de los medicamentos en el cuerpo durante un periodo de tiempo, incluyendo el proceso mediante el cual los medicamentos se liberan, absorben, distribuyen, se metabolizan y se eliminan del cuerpo.

La farmacodinámica está estrechamente relacionada con la farmacocinética y es la ciencia que estudia los efectos y acciones de los fármacos. Para ello, estudia la interacción del fármaco a nivel molecular con las dianas terapéuticas y estudia también las consecuencias de dicha interacción en las células y los sistemas biológicos.

El mecanismo de acción de un fármaco es un término empleado para describir la manera en que un medicamento u otra sustancia produce un efecto en el cuerpo. Por ejemplo, el mecanismo de acción de un medicamento podría ser la forma en que modifica un objetivo (diana) específico en la célula, es decir, una enzima o una función como la multiplicación celular. Conocer el mecanismo de acción proporciona información sobre la seguridad del medicamento y sus efectos en el cuerpo. Además, quizás ayude a identificar la dosis adecuada del medicamento y a los pacientes que es más probable que respondan al tratamiento. También se llama MA y modo de acción. (6)

La toxicología es la ciencia que estudia los diversos efectos tóxicos o nocivos que pueden originarse a partir del uso de fármacos o medicamentos, además de los mecanismos por los que se producen estas reacciones tóxicas y de las circunstancias que favorecen su aparición. Esto se evalúa mediante las reacciones adversas y las enfermedades asociadas a los medicamentos, tanto si se emplean con fines terapéuticos como con fines suicidas.

Conociendo estos conceptos, debemos afrontar el concepto de medicamento como una sustancia capaz de beneficiar, pero a la vez de perjudicar si no se emplea adecuadamente, por ello es muy importante que se lleve una regulación de forma estricta por la sociedad desde el inicio de su producción, elaboración hasta su prescripción, dispensación y utilización. Es muy necesario llevar un control de los productos, no solo antes de salir al mercado mediante diversos ensayos clínicos, sino también una vez aprobado, gracias a los estudios de farmacovigilancia. La farmacovigilancia es por ello la ciencia y práctica de la revisión continua de la inocuidad de los medicamentos a medida que se prueban en ensayos clínicos y se comercializan para su uso. Como parte de la farmacovigilancia, se recolectan y analizan datos sobre los problemas causados por un tratamiento con un medicamento. Este proceso ayuda a encontrar maneras de prevenir los efectos adversos de los medicamentos y mejorar su inocuidad. También se llama FV.

Por último, es importante abordar el tema económico que conlleva la elaboración y el consumo de los medicamentos. Nace así la farmacoeconomía que es la ciencia que estudia el coste de los medicamentos no solo considerado en sí mismo sino también en la relación con las patologías (hospitalización, atención al paciente y baja laboral) y con el coste que supone desarrollar, elaborar y distribuir los fármacos. Las consecuencias serán la realización de estudios múltiples de coste efectividad y coste utilidad para la toma de decisiones.

HISTORIA DE LA FARMACOLOGÍA

El ser humano ha tratado desde los inicios de la especie de combatir las patologías y el dolor mediante remedios vegetales, animales o minerales. A medida que han avanzado los conocimientos sobre las sustancias empleadas se desarrolla la ciencia de la farmacología, esta ciencia es relativamente novedosa ya que tiene menos de 200 años, su inicio e introducción se generó cuando se empezaron a aislar compuestos puros con propiedades terapéuticas, es decir, los principios activos y además el conocimiento de las técnicas necesarias siguiendo un método científico para aislar las sustancias. (1)

Claudio Galeno fue el primero que intentó reflexionar sobre las bases teóricas del tratamiento farmacológico. “Los empíricos dicen que todo se encuentra a través de la experiencia. Nosotros, sin embargo, opinamos que se descubre en parte por la experiencia, en parte por la teoría. Ni la experiencia sola ni la teoría sola son suficientes para descubrir todo”

Imagen: Claudio Galeno. (Wikipedia contributors. Galeno [Internet]. Wikipedia, The Free Encyclopedia)

Theophrastus von Hoheiem, llamado Paracelso, comenzó a cuestionar las doctrinas recogidas tradicionalmente y potenció el conocimiento del principio activo en un medicamento prescrito. Fue acusado de “creador de venenos” debido a que prescribía principios activos bien definidos y con éxito en su acción farmacológica. Para defenderse de la acusación empleaba una frase que se ha convertido en el axioma de la farmacología: “Si queréis definir correctamente un veneno, ¿qué hay que no sea veneno? Todas las sustancias son venenos y nada está libre de venenos, solo la dosis diferencia un veneno de una medicina”

Imagen: Theophrastus von Hoheiem. (Historical drawing from the 19th Century, portrait of Philippus Theophrastus Aureolus [Internet]. agefotostock. [citado el 14 de marzo de 2022])

Johann Jakob Wepfer fue el primero en utilizar experimentos en animales de forma determinante para comprobar la veracidad de la afirmación sobre los efectos toxicológicos o farmacológicos. “He reflexionado mucho. Finalmente, decidí aclarar el asunto mediante experimentos”

Imagen: Johann Jakob Wepfer. (Wikipedia contributors. Archivo:Johann Jakob Wepfer. Engraving by H. Pfenninger. Wellcome V0006227.jpg)

Rudolf Buchheim fue el fundador del primer Instituto Universitario de Farmacología, introduciendo de esta manera la emancipación de la farmacología como ciencia. No solo se centró en la descripción de los efectos de las sustancias, sino que también hizo hincapié en la explicación de sus propiedades químicas.

La farmacología es una ciencia teórica, es decir, explicativa, y su rol consiste en presentarnos los conocimientos sobre medicamentos que promuevan nuestra evaluación correcta de su utilidad a la cabecera del enfermo”

Imagen: Rudolf Buchheim. (Fresquet Febrer JL. Rudolf Buchheim (1820-1879) [Internet]. Medicina, Historia y Sociedad. 2021)

Oswald Schmiedeberg contribuyó conjuntamente con sus alumnos a elevar el prestigio de la farmacología en Alemania. Fundó junto con el internista Bernard Naunyn la primera revista de farmacología que se ha publicado regularmente hasta la actualidad.

Imagen: Oswald Schmiedeberg. (Wikipedia contributors. Oswald Schmiedeberg [Internet]. Wikipedia, The Free Encyclopedia)

Actualmente, a partir de 1920, empezaron a surgir departamentos de investigación farmacológica en la industria farmacéutica. A partir de 1960 se instalaron departamentos de farmacología clínica en muchas universidades. (8)

Con el desarrollo de la ciencia de la farmacología se empezaron a elaborar a partir de las sustancias naturales y principios activos los distintos fármacos de los cuales actualmente disponemos para tratar las diversas enfermedades.

Hasta finales del siglo XIX los medicamentos empleados para el tratamiento de las patologías eran productos obtenidos de la naturaleza principalmente de plantas que mediante los principios activos poseen efecto terapéutico o tóxico. Por lo tanto, desde la Edad Antigua se conservaban plantas durante todo el año bien mediante desecación o inmersión en aceites vegetales o alcohol. La concentración de los principios activos y por tanto su efectividad o toxicidad puede variar según su procedencia, obtención y almacenamiento. Por ello, fue necesario comenzar a aislar los principios activos de los productos naturales de forma química y su obtención pura para poder llevar a cabo una dosificación y elaboración adecuada en cada presentación. El objetivo de este aislamiento puro de las sustancias activas es la identificación de el o los componentes activos, el análisis de su efecto biológico y su evolución dentro del organismo, asegurarnos de la dosificación correcta y su empleo adecuado en la terapia y además la posibilidad de llegar a una síntesis química de la molécula activa una vez aislada.

Por todo ello, es fundamental el estudio de los fármacos desde su mecanismo de acción molecular, la interacción con sus dianas terapéuticas, la farmacocinética de cada fármaco que incluye los procesos de absorción, distribución, metabolismo y eliminación de estos. También es importante la posología y dosificación, los factores fisiológicos y patológicos que condicionan la respuesta a los fármacos, sus reacciones adversas y por supuesto, las interacciones entre distintos fármacos y las consecuencias clínicas.

 

MATERIALES Y MÉTODOS

Se ha realizado una revisión bibliográfica en fuentes primarias, secundarias y terciarias. Se han consultado diversos libros de farmacología básica y general. Además, se han consultado diversos artículos de la base de datos de PubMed y se ha buscado información en páginas webs oficiales como son CIMA, FDA y OMS.

Las palabras clave empleadas para la búsqueda bibliográfica han sido: Farmacología; fármaco; principio activo; agonistas; antagonistas; LADME; RAM; biotransformación.

Con la bibliografía seleccionada se ha realizado una revisión y se ha elaborado este documento.

 

DESARROLLO

Como iniciación en la farmacología, es imprescindible que, una vez entendido el concepto de fármaco, empecemos a entender cómo actúan dichas moléculas activas en nuestro organismo originando esa respuesta terapéutica deseada. Estas sustancias son capaces de introducir cambios en nuestro organismo a nivel celular y por ello puede tanto estimular como inhibir los efectos propios de la célula. Para llevar a cabo estos cambios a nivel celular, los fármacos necesitan asociarse con estructuras celulares mediante interacción a nivel molecular bien con radicales o formando algún complejo. Las moléculas con que los fármacos son capaces de interactuar selectivamente se denominan receptores farmacológicos. Como consecuencia generalmente aparece una modificación constante y específica en la función celular.

Las estructuras celulares como neurotransmisores y sustancias endógenas, hormonas, mediadores y sustancias liberadas por las células, son las que fundamentalmente se comportan como receptoras farmacológicas y participan en la modulación de la respuesta terapéutica obtenida a nivel celular. Todas estas sustancias, tras la estimulación de sus receptores, codifican diferentes señales que van a ser transmitidas a través de receptores.

Por lo tanto, entendemos como receptor las estructuras macromoleculares de naturaleza proteica, asociadas a veces a radicales lipídicos o hidrocarbonados, que se encuentran localizados en gran número en las membranas externas de las células, en el citoplasma y en el núcleo celular. Tras esta interacción las respuestas funcionales que se pueden obtener serán:

  • Cambios en la actividad enzimática, cascada de fosfatidil inositol.
  • Modificaciones de los movimientos de iones y de los potenciales bioeléctricos.
  • Modificaciones de la síntesis de proteínas a nivel de transcripción o traducción.

Por otro lado, es importante mencionar que no todos los fármacos van a tener sus receptores a nivel celular, existen fármacos cuya interacción se produce a nivel de elementos intracelulares y extracelulares que no se consideran receptores en sentido estricto. Algunos ejemplos pueden ser los fármacos que actúan inhibiendo distintas enzimas, como por ejemplo los antidepresivos que actúan inhibiendo la enzima monoaminooxidasa que es la encargada del metabolismo de la serotonina y noradrenalina. Otro ejemplo pueden ser los fármacos quelantes, los cuales atrapan moléculas iónicas en la red de su estructura y facilitan su eliminación. (2)

INTERACCIÓN ENTRE EL RECEPTOR Y EL PRINCIPIO ACTIVO

Los fármacos ejercen su acción sobre receptores celulares que conocemos como dianas moleculares que son nada menos que macromoléculas que intervienen en la señalización celular y podemos encontrarlas tanto en el interior celular como en su superficie. Los receptores son capaces de desencadenar una cascada de procesos bioquímicos que originarán el efecto final de la unión fármaco-receptora deseada.

Las moléculas que se unen a los receptores se denominan ligandos y estas uniones pueden favorecer la activación o la inactivación de dichos receptores, aumentando o reduciendo respectivamente su actividad. Cada ligando puede interactuar con muchos subtipos de receptores y muy pocos fármacos son específicos absolutamente de un receptor concreto, la mayoría presentan relativa selectividad. La selectividad es el grado en que un fármaco actúa sobre un sitio concreto en relación con otros sitios y depende en su mayoría de la unión fisicoquímica del fármaco y las dianas celulares.

Los ligandos se unen a regiones moleculares precisas de las macromoléculas receptoras denominadas sitios de reconocimiento. El sitio de unión del fármaco y el del agonista endógeno pueden o no coincidir. El fármaco que no se encuentra unido al ligando estará disponible para ello y alcanzar así su efecto terapéutico.

Para poder entender la interacción con las dianas es imprescindible conocer y diferenciar los conceptos de afinidad y especificidad.

La afinidad es la capacidad de fijación de una sustancia por “su” receptor, se lleva a cabo mediante enlaces moleculares pudiendo ser de tipo iónico, covalente, por fuerzas de van der Waals, puentes de hidrógeno o interacciones hidrófobas. En general la unión es de carácter reversible, aunque en las situaciones que se forman enlaces covalentes fuertes la unión es irreversible. La fórmula que se aplica para explicar este comportamiento es la siguiente:

donde A son las moléculas de fármaco; R las moléculas de receptores libres; AR el complejo fármaco-receptor. K1 y k2 las constantes de velocidad de formación de los complejos. La afinidad de un fármaco por su receptor es interesante que sea alta.

En el estado de equilibrio, las velocidades de desintegración y formación son iguales y se puede obtener así la constante de disociación de la reacción (Kd). Si despejamos en las ecuaciones llegamos a la conclusión que la concentración de fármaco necesaria para fijarse a la mitad de los receptores es igual a la constante de disociación. Su inversa es la afinidad, por lo tanto cuanto menos concentración sea necesaria, mayor será la afinidad de unión. Es importante que la afinidad de un fármaco por su receptor sea alta y permita adquirir una concentración terapéutica del fármaco en su lugar de acción en los órganos. Es importante tener en cuenta que el factor de la temperatura influye en la velocidad de asociación, de forma que es sensible a la temperatura aumentando su velocidad a temperaturas altas.

La especificidad de un fármaco sobre su receptor es la cualidad que permite analizar las características de fijación concretas entre el fármaco y el receptor y no de otra molécula. Esto va a aportar información sobre la localización en tejidos y células.

Un concepto diferente pero muy importante, es la actividad intrínseca del fármaco, que corresponde al grado en que un ligando activa a un receptor y conduce a una respuesta celular, esta actividad depende de su estructura química.

Mediante estas ecuaciones podemos valorar el efecto farmacológico el cual también va a venir determinado por el tiempo de duración que el complejo fármaco-receptor persista. Este tiempo de vida del complejo estará condicionado por los procesos dinámicos que controlan la velocidad de asociación y disociación que se han visto mediante las ecuaciones anteriores. Con un menor tiempo de persistencia del complejo se verá un efecto farmacológico menos prolongado.

Tanto los factores externos como los mecanismos internos influyen en dicha capacidad de unión del fármaco a su receptor, los mecanismos de estimulación no son iguales en todos los órganos y tejidos por lo que también es un factor limitante de la respuesta final. Además, hay situaciones en las que la cantidad de receptores pueden aumentar o disminuir por enfermedades, mutaciones genéticas, envejecimiento, fármacos inductores, etc.

AGONISTAS Y ANTAGONISTAS

Los fármacos agonistas son aquellos que por el mero hecho de interactuar con la diana terapéutica provocan un cambio y como consecuencia se origina un efecto terapéutico deseado. Por el contrario, un fármaco antagonista será aquel que el hecho de interactuar con la diana terapéutica generará un cambio y como consecuencia bloquea la acción de la diana molecular. En general, tanto los fármacos agonistas como los antagonistas se unen al mismo receptor por lo que habrá situaciones de competición por la diana. Sin embargo, hay diferencias en las propiedades de unión tanto en farmacocinética como en farmacodinámica.

Por lo general, la unión de los antagonistas es más robusta y se modifica menos con factores exógenos como la temperatura. La unión de los agonistas es más sensible y más fácilmente modificable con factores exógenos.

Se ha desarrollado un modelo de interacción de alta y baja afinidad, por lo general los antagonistas se unen tanto a unos sitios como a otros, ocupan ambas poblaciones que pueden deberse a distintas conformaciones espaciales del receptor. En el caso de los agonistas suelen reconocer de forma bastante selectiva los sitios de alta afinidad. El antagonista no ocupa necesariamente el mismo sitio que el agonista en la molécula receptora.

RECEPTORES MOLECULARES

Los receptores son moléculas que forman parte de la estructura celular normal. Cada uno de ellos posee una velocidad de recambio o turnover definido y propio de su equilibrio de síntesis y desintegración. Existen factores que influyen en estos procesos de turnover y sería posible regular la actividad de estos. Esto podría modificarse tanto en cantidad de receptores, en afinidad y en capacidad de ocupación de receptores.

Es necesario conocer el concepto de desensibilización de receptores ya que es la pérdida de respuesta de la célula a la acción del ligando tras la unión. Esta desensibilización tiene consecuencias importantes en la capacidad homeostática de los procesos de activación celular a nivel fisiológico y patológico. En Farmacología, la desensibilización proviene de la acción del fármaco agonista. Este fenómeno también se conoce como tolerancia aguda o taquifilaxia.

Imagen: Ciclo biológico de los receptores de membrana (2)

La desensibilización de receptores puede ser homóloga cuando afecta únicamente a la respuesta originada por el ligando cuando ocupa su receptor o heteróloga cuando no solo se produce pérdida de respuesta tras la unión del ligando, sino que también se ve disminuida la respuesta tras la unión de cualquier agonista de dichos receptores.

Por el contrario, el concepto de hipersensibilidad de receptores implica un incremento en la respuesta tras la unión del ligando a la diana o receptor. Esta situación se verá causada cuando el antagonista no es capaz de originar su acción en la diana, también puede ocurrir cuando se ve aumentado el número de receptores debido al aumento de su síntesis o a la disminución de su degradación.

INTERACCIONES ENTRE FÁRMACOS AGONISTAS Y ANTAGONISTAS

Los fármacos van a llevar a cabo una interacción con su diana específica, dependiendo de la interacción farmacodinámica y farmacocinética vamos a clasificarlos en agonistas, cuando la interacción es favorable y se produce la respuesta deseada, o antagonistas, en el caso que la respuesta sea bloqueada debido a una interacción desfavorable y por lo tanto disminuye el efecto de la respuesta deseada. Además, tenemos algunos fármacos con características de agonistas parciales y las cinéticas de cada uno de ellos serán diferentes. A continuación, se desarrollan de forma más específica cada una de las interacciones de los fármacos con las dianas terapéuticas y por lo tanto su repercusión en la respuesta final.

Imagen: Nivel de respuesta según acción del fármaco. (Agonista inverso [Internet]. Hmong.es. tok.wiki; [citado el 14 de marzo de 2022]. Disponible en: https://hmong.es/wiki/Inverse_agonist)

En primer lugar, los fármacos agonistas puros su efecto va a estar relacionado con el número de receptores capaces de ocupar. Estos fármacos van a tener elevada afinidad por la diana y una actividad intrínseca elevada capaz de reproducir el efecto deseado. La intensidad del efecto farmacológico producido por un agonista puro va a ser consecuencia de la capacidad de formación del complejo activado con la diana, esto va a definir el grado de eficacia del fármaco. La eficacia es una magnitud que relacionamos estrechamente con la capacidad intrínseca del agonista para generar el estímulo y por otro lado, influye también el número de receptores disponibles y existentes para formar el complejo activado.

La representación gráfica en la que se relacionan las concentraciones del fármaco agonista y la respuesta farmacológica resultante origina una curva dosis-respuesta. La curva que surge es una hipérbola en la que a medida que aumentan los receptores disponibles aumenta la respuesta final generada por el fármaco agonista. Si las concentraciones del agonista la expresamos de forma logarítmica, la gráfica que obtenemos sería una curva sigmoidea con un valor máximo.

Imagen: Curvas teóricas dosis-respuesta en diferentes escalas. (2)

En segundo lugar, tenemos que describir el concepto de agonistas parciales, estos fármacos llevan a cabo su interacción con la diana terapéutica sin lograr un efecto máximo como es el caso de los agonistas puros, pero sí que mantienen el efecto deseado tras la estimulación de dichas dianas, es decir, el agonista parcial mantiene su afinidad, pero su actividad intrínseca es menor que la de un agonista puro.

En caso de actuar simultáneamente con un agonista de mayor eficacia, el efecto en este caso será combinado y no se originará una respuesta terapéutica tan eficaz como en el caso de administrar un agonista puro únicamente, por ello se podría considerar que en estas ocasiones actúa simulando un comportamiento antagonista ya que está impidiendo lograr la concentración máxima de agonista puro en la diana y por lo tanto el efecto terapéutico máximo.

En el siguiente lugar vamos a hablar del antagonismo no competitivo. Es importante definir que todos los tipos de antagonistas van a presentar afinidad por las dianas terapéuticas, pero no van a presentar actividad intrínseca, de ahí el hecho de que sean capaces de bloquear las dianas y por lo tanto su efecto terapéutico. Además, es importante conocer que la mayoría de los antagonistas no actúan sobre el mismo sitio que los agonistas, sino que actúan normalmente sobre parte de estas dianas con diferente afinidad, por regla general, son interacciones menos estables y los compuestos moleculares que interaccionan son más voluminosos.

Por lo tanto, cuando el compuesto antagonista no competitivo actúa sobre un sitio unido íntimamente con el receptor, pero distinto del que reconoce el fármaco agonista, produce un cambio conformacional bloqueando y originando el fenómeno de antagonista no competitivo. En este caso, la actuación del agonista queda totalmente bloqueada sin que pueda unirse a pesar de aumentar sus concentraciones circulantes. Esto impide que se alcance la ocupación máxima de receptores y por lo tanto la curva dosis se ve modificada. Sin embargo, si aumentamos la concentración del fármaco antagonista, al ser un bloqueo no competitivo, va a seguir bloqueando numerosas dianas y se acompañará de una reducción progresiva del efecto terapéutico final.

En el siguiente caso, presentamos el antagonismo competitivo. En este caso se mantienen las características de los antagonistas las cuales van a presentar su afinidad por las dianas sin presentar actividad intrínseca. La diferencia en esta situación es que van a competir tanto el agonista como el antagonista por un objetivo común que es la diana terapéutica. Pueden encontrarse unidos de forma común a dicha diana, pero la interacción del antagonista va a producir una reducción o bloqueo del efecto del agonista.

Imagen: Eficacia vs concentración agonsimo y antagonismo. (Nivel respuesta agonista y antagonista - Google Arama [Internet]. Google.com. [citado el 14 de marzo de 2022])

Los antagonistas irreversibles son otro tipo de interacción posible en el cual la acción del antagonista con el receptor es muy intensa y va a originar una situación similar a la que encontramos con los antagonistas competitivos. A medida que aumenta su concentración se va a ver drásticamente disminuida la acción del efecto máximo incluso en presencia del agonista.