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TERAPIA OCUPACIONAL. INTERVENCIÓN DOMICILIARIA EN FASE INICIAL DE ALZHEIMER, NPunto Volumen IV. Número 45. Diciembre 2021


TERAPIA OCUPACIONAL. INTERVENCIÓN DOMICILIARIA EN FASE INICIAL DE ALZHEIMER

Sierra Tendero, Noelia | Terapeuta ocupacional en residencia y centro de día de mayores. Almería.


OCCUPATIONAL THERAPY. EARLY-STAGE HOME INTERVENTION OF ALZHEIMER’S

 

RESUMEN

La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa, crónica, progresiva e incurable. Es el tipo más común de demencia hoy en día.

En el momento en que una persona y su familia son diagnosticados con Alzheimer, su vida toma un giro de 180º.

La intervención más eficaz se compone de tratamiento farmacológico y no farmacológico. Aunque esta intervención no producirá una recuperación, tratará los síntomas de la persona, lo que influirá positivamente en su calidad de vida.

Entre las terapias no farmacológicas está la Terapia Ocupacional. El objetivo principal de esto es que el individuo logre el más alto grado de independencia y calidad de vida a través de la ocupación.

El terapeuta ocupacional trabajará de manera integral, interviniendo en la esfera cognitiva, física y social.

La intervención en el hogar se basará principalmente en el reciclaje de actividades de la vida cotidiana, la adaptación al hogar, un programa de estimulación cognitiva, habilidades psicomotrices y un programa de ocio y tiempo libre.

Este tratamiento no curará ni detendrá la progresión de la enfermedad, pero mejorará la calidad de vida de la persona y de su cuidador principal.

Palabras clave: Terapia ocupacional, Alzheimer, domicilio, valoración, AVD, adaptaciones, rehabilitación.

 

ABSTRACT

Alzheimer´s disease is a neurodegenerative, chronic, progressive and incurable disease. It is the most common type of dementia today.

The moment a person and their family are diagnosed with Alzheimer´s, their life takes a 180º turn.

The most effective intervention is made up of pharmacological and non-pharmacological treatment. Although this intervention will not produce a recovery, it will treat the person´s symptoms, which will positively influence their quality of life.

Among the non-pharmacological therapies is Occupational Therapy. The main objective of this is for the individual to achieve the highest degree of independence and quality of life through occupation.

The occupational therapist will work holistically, intervening in the cognitive, physical and social sphere.

The intervention at home will be based mainly on retraining of daily life activities, home adaptation, a program of cognitive stimulation, psychomotor skills and a leisure and free time program.

This treatment will not cure or stop the progression of the disease, but it will improve the quality of life of the person and their main caregiver.

Keywords: Occupational therapy, Alzheimer’s, home, assessment, ADL, adaptations, rehabilitation.

 

INTRODUCCIÓN

La demencia tipo Alzheimer (EA) presenta una alta incidencia y prevalencia en la población mundial. Según la Organización Mundial de la Salud (1), se estima que esta enfermedad afecta alrededor de 50 millones de personas a nivel mundial y que el 60% de ellos viven en países con ingresos de nivel bajo-medio. Entre un 5% y 8% de la población mundial mayor de 60 años sufre demencia en un determinado momento.

Observamos que la tasa de incidencia va en incremento, por lo que se prevé, que el número total de personas con demencia sea de 82 millones en 2030 y de 152 millones en 2050. Este incremento está ligado al envejecimiento de la población y al aumento de la esperanza de vida.

Según el Plan Integral de Alzheimer elaborado por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social (2), el número de personas afectadas en España supera los 700.000 casos en mayores de 40 años. En 2050 el número de casos se habrá duplicado y se aproximará a los dos millones.

Esta “pandemia silenciosa” provoca un gran impacto a nivel económico y social tanto en el ámbito familiar como en la sociedad en general.

Como nos indica en la Revista de Neurología Argentina (3), la demencia es la primera causa de discapacidad en adultos mayores y la enfermedad que genera una mayor dependencia, sobrecarga económica y estrés psicológico en el cuidador.

Esto provoca que sea necesaria tras el diagnóstico, una intervención temprana y precoz, que reduzca significativamente la dependencia de la persona y la sobrecarga del cuidador.

 

LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

DEFINICIÓN

La demencia tipo Alzheimer es el tipo de demencia más común en la actualidad. También se le conoce como enfermedad de Alzheimer o mal de Alzheimer.

La enfermedad de Alzheimer hizo aparición en 1906 tomando el nombre de su descubridor Alois Alzheimer.

Esta patología es una enfermedad neurodegenerativa y progresiva que se caracteriza por la acumulación de placas o depósitos de la proteína Tau o la beta amiloide que causan una degeneración cerebral progresiva en el individuo, afectando a su capacidades físicas, cognitivas y conductuales.

Este tipo de demencia, no es mortal, pero los individuos suelen fallecer de complicaciones derivadas de ésta: Broncoaspiraciones, aparición de ulceras por presión, etc.

 

CLÍNICA Y SINTOMATOLOGÍA PROPIA DE LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

El primer síntoma de la enfermedad en aparecer suele ser la pérdida de la memoria a corto plazo episódica. Los familiares y el propio individuo se aquejan de pequeños olvidos o de sucesos que ocurrieron recientemente pero que han olvidado.

A nivel cognitivo suele aparecer alteraciones en el lenguaje, alteraciones en la orientación en los tres planos, alteraciones visuales y/o auditivas (gnosias), alteraciones en la memoria, alteraciones en las praxis, alteraciones en las funciones ejecutivas, alteraciones en la lecto-escritura y cálculo, y alteraciones en la atención y concentración.

También se produce una clínica conductual y emocional, como son, la apatía, desidia, depresión, delirios, alucinaciones, abulia, cambios de humor, etc.

A nivel físico, se produce un deterioro evidente, el cual, suele aparecer en estadios avanzados de la enfermedad: Estereotipias, alteraciones de la marcha, ulceras por presión, incontinencia, etc.

Finalmente, la afectación de todos estos ámbitos conlleva una alteración en la esfera social, que provoca un empobrecimiento en la calidad de las relaciones sociales y un retraimiento y disminución en el número de interacciones.

Cabe destacar, que la afectación cerebral suele producirse de manera homogénea, sin embargo, la aparición de la clínica durante el periodo de la enfermedad se produce de manera heterogénea. Hay individuos que presentan síntomas que pertenecen a estadios más avanzados de manera precoz. Todo va a depender del nivel y de la zona con más deterioro cerebral.

 

FASES DE LA DEMENCIA TIPO ALZHEIMER

Generalmente se han descrito tres estadios:

  • Estadio I: Corresponde a una fase leve de la enfermedad. En dicha fase, observamos una alteración en la memoria a corto plazo y episódica. También se detectan fallos en la orientación temporo-espacial, dificultades en la programación para la ejecución de las tareas de la vida diaria (sobre todo las actividades instrumentales) y alteraciones de atención-concentración. No hay aparición de clínica física en esta fase. El individuo manifiesta cambios de estado anímico, irritabilidad, depresión, pérdida de iniciativa para realizar actividades y abulia. Hay un empobrecimiento en la expresión oral y aparece una dificultad en la lecto-escritura. Finalmente, se produce un deterioro en la calidad de las relaciones sociales.
  • Estadio II: Este corresponde a una fase moderada. En esta etapa el progreso de la enfermedad se hace más evidente. Se observan problemas en memoria a corto plazo, memoria semántica, memoria de trabajo, etc. Manifiesta fallos en áreas cognitivas básicas: Desorientación temporo-espacial, apraxias, agnosias, afasias, ecolalia, acalculia, etc. Se producen estereotipias y un déficit con respecto a las actividades básicas de la vida diaria (ABVDs). La fluidez en los movimientos durante la realización de las ABVDs ha disminuido y la marcha suele tener alteraciones importantes.

Pueden aparecer sintomatología positiva (episodios delirantes). La sintomatología negativa (apatía, abulia, desidia, etc) se hace más evidente.

  • Estadio III: Se corresponde con una fase avanzada de la enfermedad. La persona es dependiente para las actividades básicas de la vida diaria. Presenta incontinencia. Se observa una grave afectación en las capacidades cognitivas básicas. En este estadio, las personas suelen fallecer por complicaciones derivadas del avanzado estado de la enfermedad: Úlceras por presión por inmovilidad, neumonías por broncoaspiraciones derivados de problemas deglutorios, etc.

Sin embargo, otros individuos suelen quedar encamados (vida en cama) con necesidad de sondas gástricas que le ayudan a alimentarse.

 

CRITERIOS DIAGNÓSTICOS

Los criterios diagnósticos de dicha patología se han descrito en varios manuales. Los más utilizados son los del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría (DSM) y los de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE).

El DSM más utilizado ha sido el DSM-IV en este se incluye los criterios necesarios para el diagnóstico de la demencia tipo Alzheimer. En su actualización, el DSM-V ha hecho una diferencia entre trastorno neurocognitivo menor, lo que conoceríamos como el deterioro cognitivo leve, y el trastorno neurocognitivo mayor, donde se incluiría la demencia tipo Alzheimer.

A continuación, se adjuntan los criterios de los principales manuales:

CRITERIOS DIAGNÓSTICOS DSM-IV DE DEMENCIA TIPO ALZHEIMER (4)
  • A. Desarrollo de múltiples déficits cognitivos que se manifiesta por ambos:
    • 1. Deterioro de la memoria (deterioro de la capacidad para aprender nueva información o recordar información aprendida previamente).
    • 2. Una (o más) de las siguientes alteraciones cognitivas:
      • a. Afasia (alteración del lenguaje).
      • b. Apraxia (deterioro de la capacidad para llevar a cabo actividades motoras, a pesar de que la función motora está intacta).
      • c. Agnosia (fallo en el reconocimiento o identificación de objetos, a pesar de que la función sensorial está intacta).
      • d. Alteración de la ejecución (p. ej., planificación, organización, secuenciación y abstracción).
  • B. Los déficits cognoscitivos en cada uno de los criterios A1 y A2 provocan:
    • 1. Un deterioro significativo de la actividad laboral o social, 
    • 2. Representan una merma importante del nivel previo de actividad.
  • C. El curso se caracteriza por un inicio gradual y un deterioro cognitivo continuo.
  • D. Los déficits cognitivos de los criterios A1 y A2 no se deben a ninguno de los siguientes factores:
    • 1. Otras enfermedades del sistema nervioso central que provocan déficit de memoria y cognitivos (p. ej., enfermedad cerebrovascular, enfermedad de Parkinson, corea de Huntington, hematoma subdural, hidrocefalia crónica del adulto, tumor cerebral).
    • 2. Enfermedades sistémicas que pueden provocar demencia (p. ej., hipotiroidismo, deficiencia de ácido fólico, vitamina B12 y niacina, hipercalcemia, neurosífilis, infección por VIH).
    • 3. Enfermedades inducidas por abuso de sustancias.
  • E. Los déficits no aparecen exclusivamente en el transcurso de un delírium.
  • F. La alteración no se explica mejor por la presencia de otro trastorno del eje I (p. ej., trastorno depresivo mayor, esquizofrenia).
CRITERIOS DIAGNÓSTICOS PROPUESTOS EN EL DSM-5 PARA TRASTORNO NEUROCOGNITIVO MAYOR (5)
  • Evidencia de un declive cognitivo sustancial desde un nivel previo de mayor desempeño en uno o más de los dominios cognitivos referidos:
    • Preocupación del individuo, de un tercero informado o del facultativo con respecto a un declive sustancial en las funciones cognitivas.
    • Declive en el desempeño neuropsicológico, implicando un desempeño en los test del rango de dos o más desviaciones estándares por debajo de lo esperado en la evaluación neuropsicológica reglada o ante una evaluación clínica equivalente.
  • Los déficits cognitivos son suficientes para interferir con la independencia (p. ej., requieren asistencia para las actividades instrumentales de la vida diaria, tareas complejas como manejo de medicación o dinero).
  • Los déficits cognitivos no ocurren exclusivamente en el contexto de un delirium.
  • Los déficits cognitivos no son atribuibles de forma primaria a la presencia de otros trastornos mentales (p. ej., trastorno depresivo mayor, esquizofrenia).
CRITERIOS DIAGNÓSTICOS CIE-10: F00 DEMENCIA EN LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER G3O (6)

Deben cumplirse los criterios generales de demencia (G1-G4)

  • G1: Deterioro de memoria evidente y déficit de otras habilidades cognoscitivas.
  • G2: Conciencia del entorno.
  • G3: Deterioro del control emocional.
  • G4: Duración mayor de 6 meses.

No existen pruebas en la historia clínica, exploración física o investigaciones especiales de otra posible causa de demencia (p.ej., enfermedad cerebrovascular, infección por VIH, enfermedad de Parkinson.), de un trastorno sistémico (p. ej., hipotiroidismo, déficit vitamina B12) o de abuso de alcohol o sustancias.

Como podemos comprobar todos los manuales van encaminados en la misma línea de sintomatología y criterios. El defecto de memoria evidente es el criterio más identificativo para su diagnóstico.

 

ENFERMEDAD DE ALZHEIMER Y TERAPIA OCUPACIONAL

Para comenzar este capítulo, veo de gran importancia definir que es la Terapia Ocupacional.

La Federación Mundial de Terapeutas Ocupacionales (WFOT) (7) define a la Terapia Ocupacional como una profesión que se ocupa de la promoción de la salud y el bienestar a través de la ocupación. El principal objetivo de la terapia ocupacional es capacitar a las personas para participar en las actividades de la vida diaria. Los terapeutas ocupacionales logran este resultado mediante la habilitación de los individuos para realizar aquellas tareas que optimizarán su capacidad para participar, o mediante la modificación del entorno para que éste refuerce la participación.

El trabajo del terapeuta ocupacional tiene una perspectiva holística, es decir, el ámbito de intervención es una atención biopsicosocial. Se considera a la persona como un todo y se interviene en el ámbito físico, social y cognitivo.

El trabajo del terapeuta ocupacional en las demencias puede ser a nivel domiciliario, comunitario y/o institucionalizados parcial o totalmente. La intervención puede ir enfocada en el usuario y/o en el cuidador principal. En este caso, nos vamos a centrar en la intervención domiciliaria.

El fin final del tratamiento es que el individuo tenga el mayor nivel de autonomía posible dentro de su progresiva disfunción y discapacidad. Esto influirá positivamente a nivel emocional, mejorando el autoconcepto y la autoestima de la persona. Además, conlleva otros beneficios en el ámbito familiar provocando una menor sobrecarga del cuidador, y en el ámbito comunitario, haciendo una utilización responsable de los recursos y evitando un gasto económico innecesario.

La metodología de intervención más eficaz es la combinación de la terapia farmacológica y la terapia no farmacológica.

Es destacable que dentro de las terapias no farmacológicas y a pesar de que la Terapia Ocupacional no retrase la progresión de la aparición de los síntomas propios de la enfermedad, es un tratamiento eficaz sobre la capacidad de desempeño del individuo y por lo tanto interviene directamente en un aumento en su calidad de vida (8).

 

ACTIVIDADES DE LA VIDA DIARIA

La ocupación es el eje principal de la Terapia Ocupacional. Mantenerse ocupado e implicarse en las actividades, conlleva un mejor estado de bienestar y salud.

Como ya hemos indicado con anterioridad, en este proyecto nos vamos a basar en la atención domiciliaria y, por lo tanto, en las actividades que ocurran dentro del hogar.

La clasificación que hace la AOTA (9) de las actividades de la vida diarias AVDs:

  • Actividades de la vida diaria, también conocidas como actividades básicas de la vida diaria (ABVDs): Se basa principalmente en las actividades de autocuidado: Alimentación, vestido, aseo, ducha, higiene personal, continencias y desplazamientos. También se incluyen la utilización de dispositivos de apoyo.
  • Actividades instrumentales de la vida diaria (AIVDs): Son actividades que implican mayor complejidad para su desempeño. Estas actividades requieren de un adecuado control de componentes cognitivos, físicos y psicosociales. En éstas se incluyen el cuidado de otros, cuidado del hogar, uso de nuevas tecnologías, compras, manejo del dinero, etc.
  • Descanso y sueño.
  • Educación: Actividades de aprendizaje relacionadas con el ámbito académico y no académico.
  • Trabajo: Actividades relacionadas con el ámbito laboral.
  • Juego.
  • Actividades de ocio
  • Actividades de participación social. Implican que su realización sea de manera comunitaria.

 

VALORACIÓN DESDE TERAPIA OCUPACIONAL

La valoración debe basarse en una entrevista inicial con el usuario, un batería de escalas y test, una observación directa in situ y finalmente una entrevista con los familiares.

Es de gran importancia disponer de un informe médico con la historia clínica del paciente. A parte del diagnóstico principal, otras patologías secundarias también pueden dificultar la consecución de las tareas de la vida diaria.

Para proceder con la valoración inicial, debemos realizarla con la persona a solas, en un ambiente tranquilo y sin ruidos. Explicaremos el procedimiento con palabras compresibles, de forma clara y sin prisas.

A continuación, se van a añadir un ejemplo de entrevista semiestructurada:

  • ¿Cómo se encuentra usted?
  • ¿Trabaja?, ¿En qué trabaja o a qué se ha dedicado?
  • ¿Está casado o tiene pareja?
  • ¿Con quién convive en casa?
  • ¿Qué le gusta hacer en su día a día?
  • Cuénteme un día de su vida cualquiera.
  • ¿Nota usted alguna dificultad en vida diaria?
  • ¿Nota usted que se le olvidan las cosas?
  • ¿Se encuentra usted más cansado o irritado?
  • ¿Tiene problemas de sueño?
  • ¿Necesita ayuda en alguna actividad diaria? En caso afirmativo, indagar sobre la tarea. Si es en el vestido: abotonado, subir la cremallera, calzarse, etc. En la alimentación: Abrir botes, extender la mantequilla, etc.
  • ¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre?
  • Cuénteme actividades le gustan o gustaría hacer y que no.
  • ¿Ha cambiado su vida actual con respecto a antes del diagnóstico de su enfermedad?
  • ¿Qué quiere conseguir con el tratamiento?

Con respecto a los test y escalas, se van a desarrollar en los siguientes puntos divididos en valoración funcional, cognitiva y social; de manera que sea más fácil visualizarlos.

En el anexo 1, también podremos encontrar otro ejemplos y tipo de escalas que también pueden ser de utilidad en esta valoración, como son la escala de depresión de Yesavage y la escala del Test del Informador (TIN).

 

VALORACIÓN COGNITIVA

El test más utilizado para valorar esta área, suele ser el Mini Examen Cognoscitivo de Lobo. Se usa por su brevedad y rapidez. Cabe destacar que, en casos de déficits sensoriales, bajo nivel educativo y nerviosismo pueden influir negativamente en el resultado obtenido. Ver figura 1 (10)

Según la puntuación obtenida en el test se considera que 25 puntos suponen un ligero déficit, de 20 a 25 puntos un deterioro cognitivo leve, de 15 a 19 puntos un deterioro moderado (claro signo de demencia) y de 0 a 14 un deterioro cognitivo grave (demencia avanzada).

Otro test muy utilizado para este tipo de valoración, es el Test de Pfeiffer. Este instrumento pertenece a una batería de escalas llamadas OARS. Pero se puede usar de manera independiente para valorar el estado cognitivo del enfermo de Alzheimer. Ver figura 2 (11).

En este caso si se hace distinción entre estudios (primarios o secundarios), falsos negativos (pacientes con Parkinson) y falsos positivos (pacientes psiquiátricos y analfabetismo).

Se considera puntuación normal cuando hay de 0 a 2 errores, de 3 a 4 errores se considera deterioro cognitivo leve, de 5 a 7 errores es deterioro cognitivo moderado y de 8 a 10 errores un deterioro cognitivo importante. Se permite un error de más si no han recibido educación primaria y un error de menos si tienen estudios superiores.

Figura 2: Obtenido de la Validación y adaptación del Test de Pfeiffer a la versión española (Martínez, Duenas, Onis 2001)

Hay otra escala muy instaurada y conocida que es la llamada Escala de deterioro global de Reisberg (GDS). Realmente más que una escala es una clasificación, que indica en qué momento de la demencia se encuentra en el sujeto y como su afectación cognitiva afecta a su vida cotidiana.

Bajo estas líneas, se adjunta las fases descritas en la escala de GDS (12). Cabe indicar que las puntuaciones correspondientes al MEC son orientativas.

GDS 1, AUSENCIA DE ALTERACIÓN COGNITIVA

MEC de Lobo entre 30 y 35 puntos.

Se corresponde con el individuo normal:

  • Ausencia de quejas subjetivas.
  • Ausencia de trastornos evidentes de la memoria en la entrevista clínica.
GDS 2, DISMINUCIÓN COGNITIVA MUY LEVE

MEC de Lobo entre 25 y 30 puntos.

Se corresponde con el deterioro cognitivo subjetivo:

Quejas subjetivas de defectos de memoria, sobre todo en:

  • Olvido de dónde ha colocado objetos familiares.
  • Olvido de nombres previamente bien conocidos.

No hay evidencia objetiva de defectos de memoria en el examen clínico.

No hay defectos objetivos en el trabajo o en situaciones sociales.

Hay pleno conocimiento y valoración de la sintomatología.

GDS 3, DEFECTO COGNITIVO LEVE

MEC de Lobo entre 20 y 27 puntos.

Se corresponde con el deterioro cognitivo leve:

Primeros defectos claros: manifestaciones en una o más de estas áreas:

  • El paciente puede haberse perdido en un lugar no familiar.
  • Los compañeros detectan rendimiento laboral pobre.
  • Las personas más cercanas detectan defectos en la evocación de palabras y nombres.
  • Al leer un párrafo de un libro retiene muy poco material.
  • Puede mostrar una capacidad muy disminuida en el recuerdo de las personas nuevas que ha conocido.
  • Puede haber perdido o colocado en un lugar erróneo un objeto de valor.
  • En la exploración clínica puede hacerse evidente un defecto de concentración.

Un defecto objetivo de memoria únicamente se observa con una entrevista intensiva.

Aparece un decremento de los rendimientos en situaciones laborales o sociales exigentes.

La negación o desconocimiento de los defectos se hace manifiesta en el paciente.

Los síntomas se acompañan de ansiedad discreta-moderada.

GDS 4, DEFECTO COGNITIVO MODERADO

MEC de Lobo entre 16 y 23 puntos.

Se corresponde con una demencia en estadio leve.

Defectos claramente definidos en una entrevista clínica cuidadosa en las áreas siguientes:

  • Conocimiento disminuido de los acontecimientos actuales y recientes.
  • El paciente puede presentar cierto déficit en el recuerdo de su propia historia personal.
  • Defecto de concentración puesto de manifiesto en la sustracción seriada de sietes.
  • Capacidad disminuida para viajes, finanzas, etc.

Frecuentemente no hay defectos en las áreas siguientes:

  • Orientación en tiempo y persona.
  • Reconocimiento de personas y caras familiares.
  • Capacidad de desplazarse a lugares familiares.

Incapacidad para realizar tareas complejas.

La negación es el mecanismo de defensa dominante.

Disminución del afecto y abandono en las situaciones más exigentes.

GDS 5, DEFECTO COGNITIVO MODERADO-GRAVE

MEC de Lobo entre 10 y 19 puntos.

Se corresponde con una demencia en estadio moderado.

El paciente no puede sobrevivir mucho tiempo sin alguna asistencia.

No recuerda datos relevantes de su vida actual: su dirección o teléfono de muchos años, los nombres de familiares próximos (como los nietos), el nombre de la escuela, etc.

Es frecuente cierta desorientación en tiempo (fecha, día de la semana, estación, etc.) o en lugar.

Una persona con educación formal puede tener dificultad contando hacia atrás desde 40 de cuatro en cuatro, o desde 20 de dos en dos.

Mantiene el conocimiento de muchos de los hechos de mayor interés concernientes a sí mismo y a otros.

Invariablemente sabe su nombre, y generalmente el de su pareja e hijos.

No requiere asistencia en el aseo ni en la comida, pero puede tener cierta dificultad en la elección de la ropa adecuada.

GDS 6, DEFECTO COGNITIVO GRAVE

MEC de Lobo entre 0 y 12 puntos.

Se corresponde con una demencia en estadio moderadamente grave:

Ocasionalmente puede olvidar el nombre de su pareja, de quien, por otra parte, depende totalmente para sobrevivir.

Desconoce los acontecimientos y experiencias recientes de su vida.

Mantiene cierto conocimiento de su vida pasada, pero muy fragmentario.

Generalmente desconoce su entorno, el año, la estación, etc.

Puede ser incapaz de contar desde 10 hacia atrás, y a veces hacia adelante.

Requiere cierta asistencia en las actividades cotidianas.

Puede tener incontinencia o requerir ayuda para desplazarse, pero puede ir a lugares familiares.

El ritmo diurno está frecuentemente alterado.

Casi siempre recuerda su nombre.

Frecuentemente sigue siendo capaz de distinguir entre las personas familiares y no familiares de su entorno.

Cambios emocionales y de personalidad bastante variables, como:

  • Conducta delirante: puede acusar de impostora a su pareja, o hablar con personas inexistentes, o con su imagen en el espejo.
  • Síntomas obsesivos, como actividades repetitivas de limpieza.
  • Síntomas de ansiedad, agitación e incluso conducta violenta, previamente inexistente.
  • Abulia cognitiva, pérdida de deseos, falta de elaboración de un pensamiento para determinar un curso de acción propositivo.
GDS 7, DEFECTO COGNITIVO MUY GRAVE

MEC de Lobo = 0 puntos, impracticable.

Se corresponde con una demencia en estadio grave.

Pérdida progresiva de las capacidades verbales. Inicialmente se pueden verbalizar palabras y frases muy circunscritas, y en las últimas fases no hay lenguaje, únicamente gruñidos.

Incontinencia de orina. Requiere asistencia en el aseo y en la alimentación.

Se van perdiendo las habilidades psicomotoras básicas, como la deambulación.

El cerebro es incapaz de decir al cuerpo lo que ha de hacer. Frecuentemente aparecen signos y síntomas neurológicos generalizados y corticales.

 

VALORACIÓN FUNCIONAL

Para realizar este tipo de valoración es importante distinguir entre escalas que valoran las actividades básicas de la vida diaria (ABVDs) y las de las actividades instrumentales de la vida diaria (AIVDs).

En general, lo que vamos a medir es el grado de dependencia de la persona durante la realización de las actividades de su rutina diaria. El fin es detectar las tareas o componentes deficitarios para intervenir en ellos y proporcionar al individuo un mayor grado de funcionalidad e independencia.

VALORACIÓN ACTIVIDADES BÁSICAS DE LA VIDA DIARIA

Las escalas más usadas para valorar este tipo de actividades son el Índice de Barthel, el índice de Barthel modificado y el índice de Katz.

La diferencia entre el índice de Barthel y el Barthel modificado reside en la puntuación. El Barthel modificado desglosa más las actividades en tareas por lo que el sistema de puntuación es distinto, pese a que las actividades y el máximo de puntuación es el mismo.

A continuación, adjuntamos el índice de Barthel, ya que es el más utilizado tanto en instituciones como en atención primaria (13):

Actividades básicas de la vida diaria

Parámetro

Situación del paciente

Puntuación

Total:

 

Comer

   

- Totalmente independiente

10

- Necesita ayuda para cortar carne, el pan, etc.

5

- Dependiente

0

Lavarse

   

- Independiente: entra y sale solo del baño

5

- Dependiente

0

Vestirse

   

- Independiente: capaz de ponerse y de quitarse la ropa, abotonarse, atarse los zapatos

10

- Necesita ayuda

5

- Dependiente

0

Arreglarse

   

- Independiente para lavarse la cara, las manos, peinarse, afeitarse, maquillarse, etc.

5

- Dependiente

0

Deposiciones (valórese la semana previa)

   

- Continencia normal

10

- Ocasionalmente algún episodio de incontinencia, o necesita ayuda para administrarse supositorios o lavativas

5

- Incontinencia

0

Micción (valórese la semana previa)

   

- Continencia normal, o es capaz de cuidarse de la sonda si tiene una puesta

10

- Un episodio diario como máximo de incontinencia, o necesita ayuda para cuidar de la sonda

5

- Incontinencia

0

Usar el retrete

   

- Independiente para ir al cuarto de aseo, quitarse y ponerse la ropa…

10

- Necesita ayuda para ir al retrete, pero se limpia solo

5

- Dependiente

0

Trasladarse

   

- Independiente para ir del sillón a la cama

15

- Mínima ayuda física o supervisión para hacerlo

10

- Necesita gran ayuda, pero es capaz de mantenerse sentado solo

5

- Dependiente

0

Deambular

   

- Independiente, camina solo 50 metros

15

- Necesita ayuda física o supervisión para caminar 50 metros

10

- Independiente en silla de ruedas sin ayuda

5

- Dependiente

0

Escalones

   

- Independiente para bajar y subir escaleras

10

- Necesita ayuda física o supervisión para hacerlo

5

- Dependiente

0

 

Máxima puntuación: 100 puntos (90 si va en silla de ruedas)

Resultado

Grado de dependencia

< 20

Total

20-35

Grave

40-55

Moderado

≥ 60

Leve

100

Independiente

El índice de Katz, también llamada escala funcional de Katz, es similar al Barthel, pero el número de actividades evaluadas es menor y la puntuación se establece con “letras” no con “números”.