Revistas / NPunto Volumen II. Número 18. Septiembre 2019 / Importancia Del Deporte Y Alimentación

Importancia Del Deporte Y Alimentación


José Vicente Espinosa Acedo

  1. INTRODUCCIÓN
    1. Estilo de vida saludable

“Comer bien no basta para tener salud. Además, hay que hacer ejercicio, cuyos efectos también deben conocerse. La combinación de ambos factores constituye un régimen. Si hay alguna deficiencia en la alimentación o en el ejercicio, el cuerpo enfermará".

Hipócrates

Actualmente en nuestra sociedad, entendemos hábitos saludables a todas aquellas conductas que tenemos asumidas como propias en nuestra vida cotidiana y que inciden positivamente en nuestro bienestar físico, mental y social. Dichos hábitos son principalmente la alimentación, el descanso y la práctica de la actividad física correctamente planificada.

Por tanto es necesario definir aquellos conceptos que proporcionarán un buen marco conceptual desde el que enfocar la importancia de la actividad física y alimentación dentro de una estrategia más integral que supone la promoción de la salud.

1.1.1 Promoción de la salud desde la OMS

Actualmente La promoción de la salud permite que las personas tengan un mayor control de su propia salud. Abarca una amplia gama de intervenciones sociales y ambientales destinadas a beneficiar y proteger la salud y la calidad de vida individuales mediante la prevención y solución de las causas primordiales de los problemas de salud, y no centrándose únicamente en el tratamiento y la curación1.

Pero ello no has sido así siempre, desde la primera Conferencia Mundial de Promoción d ela Salud celebrada en  Ottawa en 1986, se establecieron las áreas de acción prioritarias sobre las que se considera necesario incidir para mejorar la salud de los individuos y de las poblaciones. Después se han celebrado otras conferencias mundiales en los años 1988, 1991, 1997, 2000, 2005, 2009, 2013 y 2016, en todas ellas se ha  promovido un marco de actuación basado en la elaboración de políticas públicas saludables, la creación de ambientes favorecedores de salud, el desarrollo de habilidades personales, el refuerzo d ela acción comunitaria y la reorientación de los servicios hacia la salud. La última de ellas celebrada en Sanghai en el año 2016, se centró en la relación entre salud, sus determinantes y el empoderamiento de las personas, prioriza las actividades de promoción de la salud entre esferas (figura 1), que constituirán la base desde donde se pasará a la acción desde todos los sectores, otorgando a la persona la capacidad para tener un mayor control sobre su propia salud y los determinantes que influyen en ella1.

 

Figura 1. Actividades de promoción de la salud1

En la actualidad coexisten dos paradigmas en controversia en el concepto y abordaje de la salud, uno es el enfoque biomédico y paternalista y el otro es un enfoque biopsicosocial y de empoderamiento de la persona. En las siguientes figuras se puede observar en diferentes aspectos las paradojas existentes:

 

Figura 2. Primera paradoja: Paciente versus persona1

 

Las condiciones de vida en que se desenvuelven las personas inciden directamente e incluso determinan su estilo de vida. Lo colectivo implica que también desde ámbitos como la educación, el entorno laboral, el medio ambiente, la industria, los medios de comunicación y las estructuras socio-económicas se deben abordar la promoción de la salud (figura 3).

Figura 3 Segunda paradoja Lo individual versus lo colectivo1.

 

Figura 4 Tercera paradoja: Profesionales de la salud/profesionales de la enfermedad1.

Actualmente en el sistema sanitario y la regulación profesional se prioriza la especialización y la división de funciones de forma fragmentaria. De esta manera el enfoque está centrado en la enfermedad y en la resolución de problemas y de esta manera se obstaculiza la relación de igual a igual entre personas y profesionales, así como la cooperación interprofesional, las consecuencias se puede ver en la figura 5, siendo negativas y contraproducentes1.

 

Figura 5 Consecuencias de la práctica profesional actual1.

Es primordial el enfoque positivo en el ámbito de la salud porque de esta manera se fomentará factores protectores y facilitadores del proceso de ganancia en salud, teniendo en cuenta las fortalezas y las capacidades de las personas, la comunidad y sus «activos» en general, de este modo las estrategias y la acción será inspirada por estos factores.

 

Figura 6 Cuarta paradoja: Los indicadores de enfermedad versus los indicadores de salud1

 

La última paradoja actual es la visión de la promoción de la salud como un gasto en vez de una inversión, hace falta para realizar una incorporación efectiva de la promoción de la salud reformar el entramado intersectorial y de su modelo de financiación.

Esta falta de soporte estructural y financiero a la promoción de la salud resulta paradójica si se considera la relevancia de los beneficios que se le atribuyen, entre los que destaca la sostenibilidad del sistema sanitario y la mejora d ela productividad y del bienestar de la sociedad en su conjunto.  La promoción de la salud, consigue empoderar a los individuos en la optimización de su salud y sus activos personales y de esta manera se ralentiza la evolución creciente del gasto sanitario se potencia pues el crecimiento económico y el desarrollo humano. Pero para que algo cambie es la percepción de los sectores clave el que debe modificarse, en vez de percibir como un gasto que controlar la promoción de la salud, percibirla como una inversión para la sociedad1.

 

1.1.2 Estrategia de promoción de la salud y prevención en el Sistema Nacional de Salud.

Desde el Sistema Nacional de Salud en su Estrategia aprobada por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional del año 20132, señalan que la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad se desarrollan en escenarios complejos de vida, con procesos multifactoriales muy sensibles a un contexto siempre heterogéneo y cambiante y donde la evidencia de efectividad respecto a resultados finales es a veces difícil de demostrar.

Destacan cinco características importantes a tener en cuenta para optimizar los resultados en promoción de la salud y prevención de la enfermedad (figura 7): 

 

Figura 7 Características de un programa de promoción de la salud y prevención de la enfermedad2.

  • Primera característica: Debe aplicarse a lo largo de toda la vida: Conseguir el máximo potencial de salud es un proceso que se desarrolla a lo largo de toda la vida y que tiene que ver, no sólo con un individuo en diferentes edades, características, y etapas vitales, sino también con las condiciones en las que vive.
  • Segunda característica: Abordaje por entornos, que conlleva no sólo a cuidar los aspectos físicos que ponen en riesgo la salud, sino también los procesos internos que rigen la actividad en ese entorno donde las personas desarrollan su vida diaria para que genere salud, la proteja y posibilite la prevención de enfermedades.
  • Tercera característica: El enfoque poblacional, marca una enorme diferencia con las intervenciones selectivas (sólo aplicadas a grupos definidos como de riesgo) porque permite que se inicie un proceso de mejora de la salud dando la posibilidad a cada persona de avanzar en el mismo, independientemente de en qué nivel de riesgo o no riesgo se sitúe, siempre obteniendo mejor nivel de salud. Este enfoque ofrece además la oportunidad de dirigir intervenciones proporcionales a las diferentes necesidades.
  • Cuarta característica: abordaje de los problemas o factores que incluye la estrategia no sólo desde el enfoque de déficit (como el sedentarismo) sino también desde el enfoque positivo, es decir potenciando los factores protectores y facilitadores del proceso de ganancia en salud, teniendo además en cuenta, las fortalezas y capacidades de las personas, la comunidad y sus «activos» en general.
  • Quinta característica: enfoque integral de la salud, cuyos tres componentes: físico, mental y social, se han desarrollado en desigualdad, siendo desde un modelo biomédico un mayor desarrollo el componente físico, siendo necesario reforzar los componentes mental y social de la salud. La consideración de los tres aspectos permite conseguir una mayor efectividad, penetración y continuidad de las intervenciones propuestas. También se considera desde este enfoque en conjunto los factores determinantes de la salud para la prevención de las enfermedades crónicas y la discapacidad (alimentación, actividad física, consumo de alcohol, consumo de tabaco, bienestar emocional, seguridad), porque todos ellos juntos interactúan produciendo un efecto superior a la suma del efecto individual de cada una de ellos y una actuación coherente y más eficaz precisa de su abordaje en conjunto.

Actualmente la esperanza de vida en España es elevada pero hay muchos otros países que además gozan de buena salud, siendo uno de los pilares de la prosperidad económica y social. Por tanto este informe señala también como España debe tener como objetivo conseguir años de vida libres de discapacidad2.

 

1.1.3 Calidad de Vida Relacionada con la Salud (CVRS)

 

Definición

 

"un constructo subjetivo, que hace referencia a la valoración que realiza una persona de su condición de salud, de acuerdo con sus propios criterios del estado físico, emocional y social en que se encuentra en un momento dado, y refleja el grado de satisfacción con una situación personal, a nivel fisiológico (sintomatología general, discapacidad funcional, situación analítica, sueño, respuesta sexual), emocional (sentimientos de tristeza, miedo, inseguridad, frustración), y sociales (situación laboral o escolar, interacciones sociales en general, relaciones familiares, amistades, nivel económico, participación en la comunidad, actividades de ocio, entre otras)"3.

 

Dimensiones más empleadas3:

  • Funcionamiento físico: incluye aspectos relacionados con la salud y el bienestar físico, y con la repercusión de la sintomatología clínica sobre la calidad de vida. Se busca evaluar la incomodidad que la sintomatología produce en la vida diaria. Incluye preguntas típicas sobre la fuerza muscular, y la capacidad de realizar las actividades diarias habituales.
  • Bienestar psicológico: algunos autores llaman a esta dimensión salud mental. Recoge la repercusión del funcionamiento cognitivo. También recoge la vitalidad y la competencia percibida para afrontar problemas derivados de la enfermedad o el tratamiento.
  • Estado emocional: suele englobar evaluaciones de la depresión y la ansiedad, es decir, de los componentes de tipo emocional del bienestar psicológico.
  • Dolor: evalúa el nivel de dolor percibido, asociado a la presencia de cualquier enfermedad o sintomatología, y la interferencia del dolor con la vida cotidiana.
  • Funcionamiento social: evalúa la repercusión del estado de salud sobre el desempeño habitual de las relaciones sociales, el aislamiento social debido a incapacidad física y las alteraciones del desempeño de roles sociales en la vida familiar y laboral.
  • Percepción general de la salud: valoración personal de la salud que incluye salud actual, perspectivas y resistencia a enfermar. Esta dimensión suele correlacionarse con las anteriores.

1.1.4 Calidad de vida

 

El concepto de CV actualmente incorpora tres ramas de las ciencias: economía, medicina y ciencias Sociales. Cada una de estas disciplinas ha promovido el desarrollo de un punto de vista diferente respecto a cómo debiera ser conceptualizada la CV4, 5, 6.

Inicialmente dentro del campo de la medicina se distinguió “calidad de vida relacionada con la salud” para nombrar únicamente los aspectos de la vida relacionados con la salud, la enfermedad y los tratamientos, diferenciándose de “calidad de vida no relacionada con la salud “que representaban aspectos culturales, políticos o sociales4,5,6.

“se refiere al conjunto de condiciones que contribuyen a hacer agradable y valiosa la vida o el grado de felicidad o satisfacción disfrutado por un individuo, especialmente en relación con la salud y su dominio” más recientemente se asocia al bienestar subjetivo, abarcando juicio cognitivo y ánimo positivo y negativo4, 5, 6.

Tabla 1 Categorías de  definiciones del concepto de Calidad de vida

CV=condiciones de vida

La CV es equivalente a la suma de los puntajes de las condiciones de vida objetivamente medibles en una persona, tales como salud física, condiciones de vida, relaciones sociales, actividades funcionales u ocupación.

No existen parámetros universales de una buena u óptima CV, ya que los estándares con los que se evalúa son distintos dependiendo de los individuos y de la sociedad. No existe dependencia entre condiciones de vida y eventos subjetivos de bienestar.

 

CV = Satisfacción con la vida

Sinónimo de satisfacción personal.  Así, la vida sería la sumatoria de la satisfacción en los diversos dominios de la vida. FOCO: Interés al bienestar subjetivo

Abstracción del individuo de su contexto económico, social, cultural, político o incluso de su propio estado de salud,  para lograr la satisfacción personal.

Dilema de la “conciencia”, “insight” o grado de “introspección” necesarios para una auto evaluación, ya que esta afectaría necesariamente los parámetros y  estándares con que la persona se autoevaluaría. Los pacientes mentales pueden carecer de insigth o motivación para mejorar su vida.  A menos que el paciente reconozca  déficit en áreas de su vida y exhiba motivación a cambiar, la CV será alta*

 CV = (Condiciones de vida + Satisfacción con la vida)

Desde esta perspectiva, las condiciones de vida pueden ser establecidas objetivamente mediante indicadores biológicos, sociales, materiales, conductuales y psicológicos, los que sumados a los sentimientos subjetivos sobre cada área pueden ser reflejados en el bienestar general

Discrepancias entre lo objetivo y lo subjetivo

CV = (Condiciones de vida + Satisfacción con la Vida) * Valores

La CV es definida como un estado de bienestar general que comprende descriptores objetivos y evaluaciones subjetivas de bienestar  físico, material, social y emocional, junto con el desarrollo personal y  de actividades, todas estas mediadas por los valores personales.  Bajo este concepto, cambios en los valores, en las condiciones de vida o en la percepción,  pueden provocar cambios en los otros, bajo un proceso dinámico.*

 

CV = (Condiciones de vida + Satisfacción con la Vida) * Evaluación

El nivel de CV percibido por un individuo estaría fuertemente modulado por los procesos cognitivos vinculados a la evaluación que la persona realiza tanto de sus condiciones objetivas de vida, como del grado de satisfacción con cada una de ellas. Este proceso involucraría (1) identificar los dominios relevantes que la comprenden, (2) determinar los estándares en cada dominio e (3) integrar los juicios separados de cada uno de los dominios en una evaluación global de calidad de vida. Bajo esta mirada, la CV es multidimensional, ya que puede incorporar distintas dimensiones para llegar a  una sola evaluación.

La discrepancia en los niveles de satisfacción ha sido reportado también por Solberg et al., (Solberg, Diener, Wirtz, Lucas & Oishi, 2002), quienes plantean que la satisfacción es predicha por el grado de discrepancia entre lo que las personas tienen y las que ellos desean, por lo que la posibilidad de alcanzar los bienes deseados desempeña un papel fundamental en la determinación de la satisfacción.

Continuidad en las evaluaciones del sujeto dada la necesidad de establecer y mantener un sentido de identidad personal a través del tiempo, otorgando un sentido de continuidad memorial.

También se verá afectada por la comparación social

Fuente: Fernández-López JA et al5

El diagrama planteado por la OMS(Figura 8), incluye una CV subjetiva, así se diferencian condiciones objetivas, como podría ser un Recurso material, y condiciones subjetivas que sería la satisfacción de ese recurso, y advierte d ela naturaleza multidimensional de la definición al incluir tanto funcionamientos positivos como dimensiones negativas.

Figura 8. Diagrama del modelo conceptual de la OMS3.

Ligado al concepto de CV se halla el Proyecto de vida es lo que, en función de su pasado y su presente, la persona imagina y proyecta para su futuro. No es patrimonio de una edad, pues se modifica sin cesar durante la existencia. Cuando nada empaña esta proyección, es el motor de una dinámica de acción que tiende a la implementación de medios para lograrlo. El proyecto se basa en lo que la persona imagina como la excelencia en su escala de valor o, como mínimo, en lo que le parece accesible7.

 

1.2 Estado de salud actual

En base a los datos aportados por El Informe Anual del Sistema Nacional de Salud del año 20168, La Encuesta Europea de Salud en España (EESE) 20149, realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), es la parte española de la European Health Interview Survey (EHIS), que coordina la Oficina Europea de Estadística (Eurostat), y la Encuesta Nacional de Salud (ENSE)10, se expondrán a continuación datos actuales de la situación de salud a nivel Europeo y más específicamente de España.

1.2.1 La esperanza de vida

La esperanza de vida al nacer alcanza los 83,2 años con 80,3 años en los hombres y 86,1años en las mujeres, por lo que desde el año 2001 se ha incrementado en 3,5 años. A los 65 años la esperanza de vida es de 21,5 años, con 19,3 años en los hombres y 23,4 años en las mujeres que esperan vivir 4,1 años más que los hombres8, 9, 10.

Como ya se hizo referencia anteriormente aunque este dato es positivo, es importante saber si esos años de más son de buena calidad. Por eso el siguiente dato es el que puede marcar diferencia entre los valores de España y los del resto de Europa: los años de vida saludable al nacer son de 66,9 años: en hombres 67,6 y 66,2 en mujeres. Entre el 2006 y el 2014 han aumentado, en conjunto, 4 años, algo más en los hombres (4,7 años) que en las mujeres (3,3 años).  A los 65 años se espera tener 12,4 años de vida saludable, 12,7 los hombres y 12,1 las mujeres. Entre 2006 y 2014, para el conjunto de la población ha aumentado 1 año8, 9,10

1.2.2 Con respecto a la Mortalidad 

Aquí la reducción desde el año 2001 es bastante destacable, ya que actualmente la tasa bruta de mortalidad es de 852,1 fallecidos por cada 100.000 habitantes, habiéndose reducido un 25,3%. De todas las enfermedades, las del sistema circulatorio (que supone un 29,7% del total de las defunciones) y los tumores (26,8%) son las primeras causas de muerte. De las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la enfermedad isquémica del corazón, la principal causa de muerte, y  también destaca en el total de defunciones en España las enfermedades cerebrovasculares. En el caso de los tumores, el cáncer de pulmón es la neoplasia que más muertes causa en hombres (26% de las defunciones), pese a estos datos en los hombres cabe destacar la reducción de la tasa de mortalidad en un 20,1% en el periodo 2001/2014, pero donde es preocupante es el incremento en mujeres, suponiendo un aumento del 70,9%. En las mujeres, el tumor maligno de mama sigue siendo la neoplasia más frecuente en la mujer, suponiendo más del 3% del total de las muertes en mujeres y el 15% de las muertes por tumores malignos, desde principios del presente siglo, el riesgo de muerte por cáncer de mama en la mujer se ha reducido un 24,6%8, 9,10.

Respecto a las muertes por causas externas, en los últimos años se ha reducido el número y la importancia relativa de los accidentes de tráfico, que suponen en la actualidad un 13% del total de las defunciones debidas a causas externas y cuyo riesgo de muerte ha disminuido en un 72,6% desde 2001. El suicidio es ahora primera posición relativa dentro de este grupo: supone el 26% de las defunciones por causas externas y el 1% de total de las defunciones registradas8, 9,10.

La tasa de mortalidad infantil es de 2,9 defunciones en menores de un año por 1.000 nacidos vivos, lo que supuso un descenso de casi un 30%, en el periodo entre 2001 y 2014. La mortalidad perinatal, indicador más sensible que la mortalidad infantil para la evaluación de la cobertura y la calidad de la atención a la salud materno-infantil, se sitúa en 4,6 muertes por cada 1.000 nacidos vivos. Entre 2001 y 2014, la mortalidad perinatal ha descendido en España un 18%. En España, en 2014 han ocurrido 9 defunciones por complicaciones del embarazo, parto y puerperio, el número más bajo desde 1999, cuando se habían producido 15 muertes maternas8, 9, 10.

1.2.3 Valoración del estado de salud

El 71% de la población de 15 y más años valora su estado de salud como bueno o muy bueno, siendo superior en hombres, el 75,4% y el 67,0% en mujeres. Pero en el grupo de 65 años  y más años, el 50,5% de los hombres y el 34,3%, de las mujeres perciben su estado de salud como bueno o muy bueno, mientras que en la población de 85 y más años lo valoran así el 36,8% de los hombres y el 26,8% de las mujeres. La mayor diferencia entre hombres y mujeres se observa en el grupo de 65 a 74 años, en el que alcanza los 13 puntos, y la menor entre 45-54 años, de solo 4 puntos8, 9, 10.

El nivel socioeconómico muestra una clara relación con el estado de salud auto-percibido; según se desciende en la escala social se observa una caída en la valoración positiva del estado de salud, que pasa de 83,2% en la clase I a 57,2% en la clase VI. El gradiente es más acentuado en mujeres, de 82,1% en clase I a 57,2% en clase VI. Por comunidades autónomas el porcentaje más alto de población de 15 y más años con la autovaloración positiva del estado de salud corresponde a Navarra (74,9%) y el más bajo a Galicia (60%). También es Navarra donde se encuentra la menor diferencia entre sexos (2,9 puntos). Según sexo, los hombres de Baleares (79,9%) y las mujeres de Navarra (73,5%) tienen los porcentajes más altos de autovaloración positiva del estado de salud; por el contrario los más bajos se encuentran en Galicia tanto en hombres (64,9%) como en mujeres (55,4%). En el grupo de 65 y más años los hombres de Cantabria (59,4%) y las mujeres de Melilla (55,8%) presentan los porcentajes de autovaloración positiva del estado de salud más altos; los más bajos se encuentran en los hombres y las mujeres de Galicia (32,7% y 25,3% respectivamente).  Entre 2006 y 2011 se observaba una mejora marcada, especialmente en mujeres. En 2014 prácticamente se mantiene esta mejora en la percepción subjetiva del estado de salud (71% frente a 72%)8, 9, 10.

1.2.4 Los problemas de salud crónicos.

Los problemas de salud crónicos más frecuentes se muestran en la siguiente figura (figura 9)

Figura  9. Los problemas de salud crónicos más frecuentes en adultos en España8

 

      1. Hábitos de vida

 

Obesidad y sobrepeso en población adulta.

La obesidad está considerada como uno de los principales factores de riesgo de un buen número de condiciones crónicas y problemas de salud, incluyendo la enfermedad coronaria y cerebrovascular, la diabetes mellitus, la hipertensión arterial y algunos tipos de cáncer8, 9,10.

La obesidad afecta al 16,9% de la población de 15 y más años (17,1% hombres y 16,7% mujeres). Y aunque este dato no es alentador, sí que es la primera vez desde 1987 que no se observa un incremento de la prevalencia declarada de obesidad en España. La obesidad se relaciona con el nivel de estudios de la persona. Los datos generales no son positivos ya que un 52,7% de la población de 18 y más años padece obesidad o sobrepeso. Desde 1987, la obesidad sigue una línea ascendente en ambos sexos, más marcada en hombres que en mujeres. Mientras que en 1987 el 7,4% de la población de 18 y más años tenía un índice de masa corporal igual o superior a 30 kg/m2 (límite para considerar obesidad), en 2011 este porcentaje superó el 17%. En 2014, por primera vez no se observa un incremento en la prevalencia declarada de obesidad en España8, 9,10.

Obesidad y sobrepeso en población infantil

Al igual que en los adultos, en los niños y adolescentes la obesidad se asocia con mayor prevalencia de diversos factores de riesgo de enfermedad, como pre-diabetes, diabetes tipo 2, hipertensión, síndrome metabólico, peor situación antioxidante, o incluso trastornos del sueño. Además los menores con exceso de peso tienen peor autoestima y calidad de vida, sin olvidar que tienen también mayor riesgo de sufrir patologías asociadas, en la etapa adulta. Utilizando los estándares de crecimiento de la Organización Mundial de la Salud, los últimos datos disponible referidos al año 2015 sitúan la prevalencia de sobrepeso en la población escolar de 6 a 9 años en el 23,2% (22,4% en niños y 23,9% en niñas), y la prevalencia de obesidad en el 18,1% (20,4% en niños y 15,8% en niñas)8, 9,10.

De entre los posibles factores asociados a la obesidad, siguen relacionándose de forma significativa los relacionados con los hábitos de alimentación y con la falta de actividad física, como en no desayunar a diario, disponer de televisión, ordenador o videojuegos en su habitación, ver la televisión durante más de 2 horas diarias, dormir menos horas, así como el bajo nivel de ingresos económicos de la familia y el bajo nivel educativo de padres y madres. La mayoría de los padres (80,0%) creen que sus hijos tienen un peso normal, solamente un 12,0% piensa que tiene un ligero sobrepeso no encontrándose diferencias entre niños y niñas. En cuanto a la prevalencia de sobrepeso y obesidad conjuntamente (exceso de peso) también se observa disminución tanto en niños (del 47,6% al 42,8%) como en niñas (del 41,2% al 39,7%). En conjunto se observa una disminución del 44,5% al 41,3%. Según estos datos, parece haberse consolidado ese cambio en la tendencia de sobrepeso y obesidad infantil, y en el caso del sobrepeso, haberse iniciado una inversión más acusada de la tendencia8, 9, 10.

1.2.6 Consumo de fruta y verdura fresca

El porcentaje de población de 15 y más años que consume a diario fruta fresca (excluidos los zumos) es del 62,7%., siendo menor en hombres, y existiendo diferencia por clase social. También encontramos variaciones entre territorios: Castilla y León, con el mayor consumo, supera en 24 puntos porcentuales a Melilla. Del año 2003 al 2011/2012 se produjo un descenso en el consumo de fruta fresca (excluidos zumos) tanto en hombre como en mujeres; con los datos de 2014, parece que se está revirtiendo de una manera más patente en mujeres que en hombres8,9,10.

En cambio el consumo diario de verduras, ensaladas y hortalizas es del 44,6%. Siendo mucho mayor la diferencia entre hombres y mujeres, siendo así para todas las clases sociales. Existen diferencias por clase social, siendo mayor en las más altas de ambos sexos8, 9,10. También encontramos variaciones entre territorios: la Comunidad Valenciana, con el mayor consumo, supera en 28,1 puntos a Cantabria con el menor consumo. Del año 2003 al 2011/2012 se produjo un incremento en el consumo diario de verduras, ensaladas y hortalizas tanto en hombre como en mujeres; con los datos de 2014, parece que no se confirma la tendencia8, 9,10.

La nutrición es un importante determinante de salud, el consumo de fruta y de vegetales es uno de los factores que puede jugar un papel y en la prevención de enfermedades crónicas como pueden ser la hipertensión, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes o ciertos cánceres8, 9,10.

Fomento del hábito de la alimentación saludable en el trabajo

Mayoritariamente (64,0%) la población ocupada afirma que no se realizan actividades de fomento de la alimentación saludable en su lugar de trabajo8.

1.2.7 Actividad física

 

Sedentarismo y actividad física en tiempo libre

En España cuatro de cada diez personas de 15 y más años se declaran sedentarias en su tiempo libre. El 36,7% afirma que no hace ejercicio y que ocupa su tiempo de ocio de forma casi completamente sedentaria. El sedentarismo en el tiempo libre está más extendido entre las mujeres (42,0%) que entre los hombres (31,1%). La diferencia por sexo es mayor entre los jóvenes y entre las personas de mayor edad. Por comunidades autónomas, Castilla-La Mancha y Murcia presentan los mayores porcentajes de sedentarismo, en torno al 45%, mientras que los menores porcentajes se observan en La Rioja, Navarra, y Baleares y Canarias, todas ellas por debajo del 30%. Según sexo, en todas las comunidades autónomas el sedentarismo es más frecuente en mujeres que en hombres8, 9,10.

Un nivel adecuado de actividad física regular en adultos reduce el riesgo de hipertensión, cardiopatía coronaria, accidente cerebrovascular, diabetes, cáncer de mama y cáncer de colon, mejorando también los problemas músculo-esqueléticos. Es además un determinante clave del sobrepeso y la obesidad8.

En las últimas décadas el sedentarismo (en tiempo libre) presenta una evolución irregular. En 2014, el porcentaje de personas que declaran ser sedentarias en su tiempo libre es el menor registrado desde 1993, tanto en hombres como en mujeres8, 9, 10.

El sedentarismo afecta al 12,1% de la población infantil de 5 a 14 años que no realiza actividad física alguna en su tiempo libre. El porcentaje de sedentarismo es el doble en niñas (16,3%) que en niños (8,2%), incrementándose con la edad tanto la frecuencia como el diferencial por sexo. De este modo en el grupo de 10 a 14 años, el 7,6% de los niños tiene un estilo de vida sedentario, frente al 19,7% en niñas. En la práctica de actividad física o entrenamiento regular de la población infantil había diferencias destacadas entre comunidades autónomas. Llama la atención Aragón, Canarias, Cataluña, Extremadura, Navarra y La Rioja porque en ellas más del 60% de los menores hace actividad física regularmente o entrena10.

La mitad de la población infantil pasa más tiempo libre del recomendado frente a una pantalla (televisión, ordenador, videojuegos u otros dispositivos electrónicos): el 51,9% de los niños y niñas de 1 año ve la televisión a diario, el 61,2% de entre 2 y 4 años la ve más de 1 hora al día, y el 52,3% de 5 a 14 años supera las 2 horas diarias (tiempos máximos recomendados para cada grupo de edad) 10.

Actividad física en el trabajo

En la ocupación o actividad habitual, el 40,5% de la población adulta pasa la mayor parte de la jornada de pie, sin efectuar grandes desplazamientos o esfuerzos, y el 36,1% pasa sentada casi todo el día. En 1993 estos porcentajes eran de 51,0% y de 34,0% respectivamente.

Los hombres realizan tareas que requieren gran esfuerzo físico (7,4%) con mayor frecuencia que las mujeres (1,9%), y también las tareas que requieren caminar, llevar peso o efectuar desplazamiento son más frecuentes en hombres, 21,6% frente al 15,0% de las mujeres. En mujeres predomina el trabajo de pie la mayor parte de la jornada, sin efectuar grandes desplazamientos o esfuerzos (46,4% frente a 33,8%) En la evolución de la actividad física ocupacional se observa que tiende a disminuir la proporción de la población que pasa de pie la mayor parte de la jornada sin efectuar grandes desplazamientos ni esfuerzos.

La proporción de la los que pasaban sentados la mayor parte del día se mantiene en los valores alcanzados en 2011.

Por otra parte, de forma mayoritaria (76,3%) las personas con trabajo afirman que no se realizan actividades de promoción de la actividad física en su lugar de trabajo.

1.2.8 Gasto Sanitario

Es importante para conocer la importancia de los programas de promoción de la Salud y prevención de la enfermedad, el gasto total del sistema sanitario español.

Figura 10. Gasto Sanitario total de España del año 20148

Del total del gasto son los servicios de asistencia curativa y de rehabilitación los que alcanzan 55.393 millones de euros, absorbiendo más de la mitad. Siendo el gasto en hospitales el mayor del total.

Son las administraciones regionales, con una participación del 91,6%, los que soportan la financiación sanitaria pública. Y en el caso del gasto privado son los hogares los que aportaron una mayor contribución siendo del  80,7%.

1.3 Fundamentación de las estrategias de cambio

1.3.1 Teorías del cambio de comportamiento.

Modelos y teorías de cambio de conducta (reflejadas en la Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención en el SNS)

Conocer las diferentes teorías sobre cómo cambiar conductas individuales, puede ser de gran ayuda como herramientas para planificar la implementación de las intervenciones de promoción de la salud y prevención de la enfermedad basadas en la evidencia, para mejorar su efectividad2.

Existen cuatro teorías que son los más comunes en salud, a continuación presentamos las características:

Tabla 2 Teorías de cambio de comportamiento en salud

Modelo de creencias de salud

Características

Dimensiones

Más conocido y empleado

Variables: deseo de evitar enfermedad y creencia de prevenir la enfermedad

Las percepciones del individuo determinan su conducta

Se pueden emplear estímulos para desencadenar el proceso de toma de decisiones: claves para la acción.

Se hace hincapié en la auto-eficacia(confianza en uno mismo)

Susceptibilidad percibida

Gravedad percibida

Beneficios percibidos

Barreras percibidas

 

 

                                                       

Modelo transteórico o de etapas de cambio

Características

Etapas

Los individuos se mueven a lo largo de cinco etapas.

El cambio de conducta es un proceso

Tiene mayores resultados que las genéricas, sobretodo en elaboración de materiales de educación para la salud.

 

Pre-contemplación: no cambio de conducta, negación del riesgo

Contemplación: consciencia del problema, pero aun sin compromiso

Preparación: existe intención de actuar en un futuro cercano (un mes) y puede aparecer la primera acción.

Acción: modificación de la conducta o del entorno para abordar un problema

Mantenimiento: se trabaja para mantener la conducta en un período largo de tiempo(más de seis meses)

 

 

Teoría de la Acción Razonada/Teoría de la conducta planificada

Características

Determinantes de la intención

Examinan la relación entre las creencias, las actitudes, las intenciones y la conducta.

La intención es el determinante más importante de la conducta

Cultura o entorno influye

 

La actitud de la persona hacia llevar a cabo esa conducta.

La norma subjetiva: las creencias que la persona tiene sobre qué pensarán sobre esa conducta las personas que valora como importantes.

También influye el control percibido sobre esa conducta( capacidad para controlar una conducta concreta)

Teoría social cognitiva

Características

Componentes para el cambio

Relación entre la conducta , entorno(o ambiente) y factores personales: determinismo recíproco

Componente informativo: para aumentar el conocimiento de las consecuencias de una conducta

Componente dirigido a promover los medios para el cambio: habilidades para iniciar la acción.

Componente para capacitar en la perseverancia del uso de habilidades en situaciones difíciles.

Componente de apoyo social para abordar factores en el entorno que apoyen el cambio.

     

Fuente: Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención en el SNS2

Teniendo en consideración estas teorías, la planificación e implementación de las intervenciones de promoción de la salud y prevención de la enfermedad debería tener en cuenta los atributos relacionados con el proceso de cambio de conductas y las diferentes etapas en las que la población pueda encontrarse dentro de este proceso, y adaptar sus acciones al contexto que viva cada población. Las intervenciones deberían contener el máximo de elementos para impulsar el proceso de cambio, modificar creencias, minimizar las barreras y potenciar los facilitadores2.

Existen otras propuestas que vienen recogidas en el documento de Consejo integral en estilo de vida en Atención Primaria11, que integra también Estrategia de promoción de la salud2 y prevención en el SNS, cómo es la rueda del cambio de comportamiento

Resulta un modelo más sencillo y visual, cómo puede verse en la figura 11, en el centro de la rueda se sitúan tres condiciones esenciales para el cambio que interactúan entre ellas: la Capacidad, la Motivación y la Oportunidad.

Figura 11 Rueda del cambio de comportamiento11

  • La Capacidad: se define como el poder y/o la competencia individual (psicológica y física) para comprometerse con el cambio, e incluye tener los conocimientos y las habilidades necesarios.
  • La Motivación, se refiere a los procesos mentales que animan y dirigen el comportamiento, no sólo objetivos y decisiones conscientes. Incluye los procesos habituales de toma de decisiones con su componente emocional y analítico.
  • La Oportunidad: se define como todos los factores que se encuentran fuera del individuo que hacen que el comportamiento sea posible e inmediato.

Una intervención determinada, puede cambiar uno o más componentes de este sistema de comportamiento. Si se aplica en el diseño de una intervención, se deberá definir el «comportamiento objetivo» y qué componentes de este sistema es necesario modificar para conseguirlo11.

Alrededor de las tres condiciones esenciales se sitúan las intervenciones que pueden abarcar11:

  • Las limitaciones
  • La formación
  • La persuasión
  • La incentivación
  • Las medidas coercitivas
  • La capacitación
  • El posibilitar
  • Los modelos de conducta
  • La reorganización medioambiental

1.4 Actividad física

La actividad física se asocia múltiples beneficios para la salud, en todas las edades, en ambos sexos y en diferentes circunstancias socioeconómicas. Ser físicamente activo es muy relevante para mejorar y mantener la salud de las personas, y para la prevención de numerosas enfermedades crónicas y condiciones de riesgo y mejora el curso de algunas de ellas. Se distinguen beneficios generales (figura 12)

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